Montoya enciende la polémica en Monza: "Mercedes debió hacer una doble parada y privilegiar a Russell"
Juan Pablo Montoya critica la estrategia de Mercedes en el GP de Italia: George Russell lideraba y merecía prioridad en la parada bajo VSC. Wolff defiende la decisión, pero la polémica sigue.

Resumen de la noticia
Russell lideraba el Gran Premio cuando se activó el coche de seguridad virtual y Mercedes solo llamó a Antonelli a boxes, dejando al británico en pista con neumáticos duros.
Antonelli remontó desde el puesto 19 para convertirse en el primer piloto italiano en ganar en Monza desde 1966.
El resultado consolida a Antonelli como sucesor natural en Mercedes y reaviva el debate interno sobre la igualdad de trato, de cara al campeonato de 2026.
En esta noticia
1. La lectura de Montoya: un error garrafal en la pared
El expiloto colombiano Juan Pablo Montoya ha vuelto a demostrar que no se muerde la lengua cuando se trata de analizar estrategias de F1. En el programa posterior a la carrera de F1 TV, Montoya cargó de manera contundente contra la decisión de Mercedes de no realizar una doble parada en el momento en que se desplegó el coche de seguridad virtual en el Gran Premio de Italia.
Para el ganador de siete grandes premios, la escudería alemana comprometió la victoria de George Russell al negarle la entrada a boxes bajo condiciones de pista neutralizada, un escenario que en Monza equivalía a un seguro de vida para la estrategia de una parada.
Montoya argumenta que Russell, en aquel momento líder de la prueba, debió ser la prioridad absoluta del equipo. "Cuando hay un VSC, la pérdida de tiempo es mínima y la ganancia neumática es enorme", explicaba el colombiano. "Si entran ambos pilotos, el orden se mantiene y Russell sale por delante.
Pero al dejar a George fuera con los duros ya usados, cedieron la iniciativa a un Antonelli que tenía neumáticos más jóvenes y temperatura óptima". Esta visión táctil del racing, forjada en su paso por Williams, McLaren y de nuevo Williams, refleja el sentir de muchos aficionados que vieron en el muro una indecisión costosa.
"Iba liderando y debería haber tenido la prioridad en la parada en boxes. Cuando salió ese coche de seguridad virtual, en ese momento, es más rápido parar que quedarse fuera. Deberían haberlo parado, deberían haber hecho una doble parada con él, y debería haber parado por delante de Antonelli."

2. La defensa de Wolff y la teoría de la degradación
El jefe de equipo, Toto Wolff, no tardó en responder a las críticas. Desde el parque cerrado, con el trofeo de la victoria todavía caliente entre las manos de su joven pupilo, Wolff defendió la estrategia elegida con argumentos técnicos. "La carrera a dos paradas era más rápida sobre el papel, pero nunca pensamos que pudiéramos llegar a ese escenario", aseguró.
"Con el VSC, la única forma viable era la parada de Antonelli, porque George venía en un stint largo con el compuesto duro y el tráfico lo estaba degradando".
Estas declaraciones no convencieron a Montoya, quien recordó que Russell llevaba el neumático duro apenas a mitad de su vida útil y que el undercut habría funcionado incluso con ese compuesto. "Lo que dicen no tiene sentido: si Antonelli podía remontar desde el 19º parando, Russell también lo habría hecho desde la cabeza. El único riesgo era el tráfico, pero en un circuito como Monza, con rectas largas, era manejable", señaló el colombiano.
La defensa de Wolff, además, se apoyó en la gestión de la temperatura de los neumáticos, pero los datos de telemetría de la vuelta posterior al VSC mostraron que el ritmo del Mercedes de Russell era claramente inferior al de su compañero, lo que da pistas de que el muro priorizó la opción de mantener a George fuera no solo por estrategia, sino para cubrirse ante una posible degradación extrema.
3. Una victoria histórica y el nacimiento de una estrella
Andrea Kimi Antonelli, de 19 años, escribió su nombre en los libros de historia al convertirse en el primer piloto italiano en ganar en el Autodromo Nazionale di Monza desde que Ludovico Scarfiotti lo hiciera en 1966. Su remontada desde el puesto 19, tras una clasificación complicada el sábado, fue una exhibición de pilotaje y gestión de carrera que ha sido comparada con las grandes actuaciones de los campeones.
El joven de Mercedes completó un domingo perfecto en casa, ante la presión de su público y con la carga de ser el sucesor declarado de Lewis Hamilton.
Pero la gesta no hubiera sido posible sin la complicidad del muro. La decisión de llamar a Antonelli bajo VSC y dejar a Russell en pista no fue casualidad: el equipo sabía que tenía a un piloto especial en el coche número 12 y que su ritmo en las vueltas rápidas estaba muy por encima de la media. El italiano adelantó a coche tras coche, rompió el aire a favor y superó a su propio compañero con un movimiento de auténtico talento.
Tras la bandera a cuadros, Antonelli no pudo contener las lágrimas. "Es un sueño hecho realidad, un agradecimiento a todo el equipo y a Monza", murmullaba ante las cámaras, mientras su nombre coreaba en las gradas. Este triunfo no solo representa una victoria, sino la confirmación de que Mercedes ha encontrado al líder del futuro.
"La estrategia a dos paradas era la mejor, pero no pensamos que fuera el caso, así que eso en realidad fue bueno para él. Pero hoy no había nada que lo hubiera detenido. George luchó con herramientas desgastadas al final, así que estoy muy contento por el uno-dos."
4. El drama de Russell: un líder que pierde su oportunidad
George Russell se ha convertido, otra vez, en el actor secundario de una película que debería haber protagonizado. El británico hizo una salida excelente, dominó las primeras fases de la carrera y gestionó su ritmo a la perfección en los compases iniciales. Estaba en posición óptima para sumar su tercera victoria de la temporada y para poner presión en el campeonato de pilotos, donde matemáticamente aún tiene opciones remotas.
Pero la estrategia del equipo lo dejó fuera de juego: al quedarse en pista durante el VSC, sus neumáticos duros perdieron la ventana de parada ideal y, en los giros finales, su coche sufrió una degradación severa que lo dejó a merced de su joven compañero.
La imagen de Russell cruzando la meta en segunda posición, tan solo unos segundos después de Antonelli, refleja la amargura de un piloto que sabe que la victoria se le escapó por una decisión ajena. "Tenía el ritmo, el coche era una bala, pero no pudimos sincronizar la estrategia", declaró visiblemente contrariado en el podium. Montoya, que en su día vivió situaciones similares en McLaren con Fernando Alonso, pide que Russell cuestione internamente las decisiones de su equipo.
"Un piloto no puede permitir que siempre se salgan con la suya. Debe preguntar, debe exigir explicaciones", sentenció. En el seno de Mercedes, la tensión entre los dos pilotos empezará a ser un factor en el próximo gran premio, especialmente porque Antonelli ha demostrado que no solo es rápido, sino que también sabe leer las carreras mejor que muchos veteranos.
5. Las consecuencias en la lucha por el campeonato y el futuro
Este resultado, aunque dulce para el equipo, deja un sabor agridulce en el campeonato de constructores. Mercedes suma un doblete que lo acerca a la cabeza, pero individualmente Russell pierde un botín importantísimo en su duelo contra Antonelli interno. En una temporada donde tanto McLaren como Ferrari y Red Bull siguen sendas muy parejas, cada punto cuenta.
A nivel deportivo, la victoria de Antonelli en Monza podría tener un impacto psicológico enorme: el italiano ahora sabe que puede ganar, y también sabe que el equipo está dispuesto a apostar por él incluso ante una orden de equipo velada.
De cara a 2026, cuando el reglamento técnico cambie por completo, esta victoria anticipa el nuevo orden dentro de las flechas de plata. Toto Wolff ya ha dicho que no habrá ningún trato preferente, pero los hechos sobre la pista dibujan otra historia. Montoya, que siempre defiende la meritocracia, pide precaución: "No se trata de quién es el favorito, sino de quién está en condiciones de ganar el título.
Mercedes necesita ir con el que más puntos le dé, y hoy, a la vista está, fue Antonelli". La parrilla de Monza ha dejado un debate abierto que los próximos circuitos, y el propio Russell en pista, se encargarán de zanjar.
Ficha técnica · 6 datos
- Posición de salida de Antonelli
- 19º
- Resultado final de Mercedes
- Doblete 1-2
- Último triunfo italiano en Monza
- 1966 (Ludovico Scarfiotti)
- Estrategia de Russell
- Una parada con neumático duro
- Estrategia de Antonelli
- Una parada anticipada bajo VSC
- Contexto de carrera
- Período de coche de seguridad virtual en la vuelta media
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: La estrategia no admite aficionados, pero tampoco indefiniciones
El Gran Premio de Italia reabrió una de las discusiones más viejas del automovilismo: ¿qué pesa más, el talento o la estrategia? En este caso, la estrategia de Mercedes privilegió a un piloto que venía del fondo, pero no por ello se trató de una decisión a ciegas. El muro sabía que Antonelli tenía un ritmo superior en ese momento, y que Russell, aún siendo líder, estaba gestionando un neumático duro que le estaba dando problemas de viscosidad.
Desde AL CORTE creemos que Montoya acierta en su diagnóstico, pero se queda corto al no considerar los datos del equipo: una doble parada podía haber funcionado sin VSC, pero con el coche de seguridad virtual la pérdida de tiempo total no fue de diez segundos como en una parada estándar, sino de alrededor de quince o veinte, lo que habría colocado a Russell en el tráfico.
Sin embargo, la falta de comunicación entre el muro y el piloto británico, que pidió la parada en su radio, es un hecho ineludible.
En definitiva, la victoria de Antonelli es justa, pero la manera en que se produjo deja una sombra de duda sobre la gestión de Mercedes en la igualdad de oportunidades. En un equipo campeón, las decisiones de estrategia deben ser tan transparentes que ninguna voz interna se sienta sacrificada. Russell tiene argumentos para sentirse desplazado, y la escudería deberá gestionar este mar de fondo antes de que se convierta en una tempestad.
POLÉMICA EN PISTA
Montoya aviva el debate con razón: la doble parada bajo VSC era posible y habría dejado la pelea final entre Russell y Antonelli en manos de la pura velocidad. Pero el resultado de Monza, con un talento generacional emergiendo ante su público, tiene un aura de inevitabilidad que justifica, aunque no explica del todo, la decisión de Mercedes.
Obsesionado con las milésimas de segundo en vuelta lanzada, el punto óptimo de frenada y el vértice de curva.



