Colapinto y la apuesta fallida de Alpine: «No había agarre» y los puntos se apagaron en Sepang
Colapinto largó 21.º con lisos en Sepang húmedo, perdió más de un minuto y remontó al 13.º. Alpine admitió el error estratégico; los puntos quedaron lejos.

Resumen de la noticia
Alpine eligió neumáticos lisos para Franco Colapinto y Pierre Gasly en una pista todavía húmeda; la pista tardó en secarse y la apuesta condenó sus opciones de puntos.
Colapinto largó 21.º, perdió más de un minuto en las primeras vueltas, remontó al 13.º y mostró ritmo fuerte con neumáticos medio y duro.
Alpine sumó cero puntos en Malasia, dejó escapar el décimo puesto que fue para Arvid Lindblad y aumentó la presión sobre su estrategia y sobre Colapinto.
En esta noticia
1. Sepang, una ruleta húmeda antes de arrancar
El Gran Premio de Malasia en Sepang nació condicionado por la lluvia. Después de una demora considerable, la carrera arrancó con una parrilla dividida entre quienes eligieron neumáticos intermedios y quienes se arriesgaron con los lisos sobre un asfalto que todavía guardaba mucha humedad. Alpine colocó a sus dos pilotos, Franco Colapinto y Pierre Gasly, con gomas de seco.
La apuesta era agresiva, sobre todo para Colapinto, obligado a largar desde la penúltima posición, la 21.ª.
La elección de Alpine se convirtió en un lastre inmediato. Gasly estuvo a punto de quedar eliminado tras una salida de pista durante las vueltas de formación, y Colapinto, como todos los que salieron con lisos, comenzó a perder tiempo de forma alarmante. En apenas unas vueltas, el argentino cayó a más de un minuto de los pilotos que llevaban intermedios.
Sin agarre y con neumáticos fríos, cada curva era una pelea contra el monoplaza y contra el cronómetro.
La paradoja llegó cuando la pista al fin se secó. Colapinto desplegó un ritmo muy sólido, recuperó posiciones y terminó 13.º, tres puestos por delante de Gasly. Sin embargo, el décimo puesto de Arvid Lindblad, que había largado justo detrás de él con intermedios, dejó a la vista la oportunidad perdida.
La carrera soñada había existido, pero Alpine la había dejado escapar en la primera decisión del domingo.
"Era el lugar adecuado para tomar una decisión arriesgada y pensé que la pista se iba a secar muy rápido, pero nunca se secó. Estuvo mojada durante muchísimo tiempo y no había nada de agarre. Es una gran lástima."
2. La apuesta de Alpine: riesgo calculado o error de comunicación
La lógica de Alpine tenía un fundamento: largando 21.º, arriesgar con lisos podía ser un golpe de efecto si la pista se secaba con rapidez. En Sepang, un trazado de asfalto rugoso y temperaturas habitualmente altas, era razonable pensar que la humedad desaparecería en pocas vueltas. Pero la realidad fue otra.
La pista permaneció mojada y resbaladiza durante mucho más tiempo del previsto, y la ventana de decisión se cerró antes de que el equipo reaccionara.
Colapinto lo explicó con crudeza: pensó que la pista se secaría rápido, pero nunca sucedió. Durante gran parte de la primera mitad de la carrera, el argentino no podía cargar el coche y perdía segundos valiosos en cada vuelta. Cuando por fin llegó el momento de cambiar a otro juego de lisos, su ritmo fue muy fuerte, pero el daño en la clasificación ya era irreversible.
La frase del piloto fue contundente: «Es una lástima porque creo que teníamos por delante una buena carrera si hubiéramos optado por los intermedios».
Pierre Gasly intentó justificar la lógica del equipo, aunque el resultado terminó contradiciendo cualquier cálculo. La idea de que el peor escenario con lisos sería mejor que lo que finalmente ocurrió no resistió el avance de las vueltas. Flavio Briatore, voz fuerte en Alpine, admitió públicamente que no se tomaron las decisiones correctas con Colapinto y Gasly.
Esa confesión convirtió el error en una mancha estratégica que el equipo deberá limpiar en las próximas citas.
En términos técnicos, los intermedios mantenían una temperatura mínima que permitía generar agarre sobre el asfalto húmedo. Los lisos, en cambio, no alcanzaban su rango óptimo, sufrían desgaste irregular y exponían al piloto a pérdidas constantes de tracción. La diferencia no era solo de segundos por vuelta: era de confianza, de capacidad para frenar más tarde y de poder abrir el acelerador sin miedo.
En una pista traicionera, esa confianza vale puntos.
3. Telemetría: el ritmo oculto de Colapinto tras el desastre
Una vez que la pista se secó y Colapinto pudo montar compuestos medio y duro en condiciones normales, su rendimiento dio un salto notable. El argentino adelantó a varios coches en pista y, sobre todo, mostró un ritmo que no se correspondía con su posición final. Terminó 13.º, por delante de Gasly, y con la sensación de que el monoplaza tenía potencial para pelear por la zona de puntos.
Los datos de telemetría de las tandas limpias sugieren que Colapinto gestionó bien la degradación de los neumáticos. En un circuito como Sepang, con curvas largas de alta velocidad y rectas extensas, la clave está en no castigar el neumático trasero en las salidas de curva. El piloto de Alpine mantuvo un ritmo constante, sin picos de sobrecalentamiento, y eso le permitió recuperar terreno frente a rivales que habían administrado mejor la primera fase.
La comparación con Arvid Lindblad es inevitable. El piloto que largó justo detrás de Colapinto eligió intermedios y terminó décimo, sumando puntos. Esa diferencia de tres posiciones no se explica por el coche ni por el piloto, sino por la estrategia inicial.
Mientras Lindblad construía su carrera desde una base segura, Colapinto intentaba sobrevivir con un compuesto inadecuado. Cuando ambos llegaron a condiciones similares, la ventaja ya era demasiado grande.
Para Colapinto, el consuelo es doble: por un lado, confirmó que su velocidad en condiciones de seco es competitiva; por el otro, acumuló información valiosa sobre cómo se comporta el monoplaza en mojado. Esa experiencia, aunque dolorosa, puede ser decisiva en un campeonato donde la lluvia suele aparecer sin aviso. El problema es que la Fórmula 1 no premia las lecciones morales, sino los puntos.
"Nuestro peor escenario parecía mucho mejor que lo que terminó pasando. Apostamos por los lisos, la pista no se secó y pagamos el precio."
4. Consecuencias: puntos perdidos, presión en Alpine y futuro de Colapinto
El error de Sepang dejó a Alpine con las manos vacías. En un campeonato de constructores cada unidad cuenta, y el décimo puesto que se llevó Lindblad era perfectamente alcanzable para Colapinto si el equipo hubiera reaccionado a tiempo. La diferencia entre sumar y no sumar no es solo numérica: afecta la moral del equipo, la confianza del piloto y la percepción pública del proyecto.
La presión sobre Alpine aumenta porque no es la primera vez que una decisión estratégica queda bajo la lupa. Briatore admitió el fallo, lo que en parte descomprime al piloto, pero también expone la fragilidad de un grupo que necesita resultados urgentes. Gasly, con más experiencia, tampoco pudo salvar la carrera.
Cuando ambos pilotos quedan fuera de los puntos por la misma apuesta, la responsabilidad recae directamente en el muro de boxes.
Para Colapinto, el desafío es mantener la confianza intacta. Su ritmo en Sepang demostró que tiene velocidad para pelear en la zona media alta, pero también que necesita que el equipo le dé herramientas para convertir esa velocidad en resultados. El argentino está en un año clave para su futuro: cada carrera es una auditoría de su talento, pero también de su capacidad para trabajar con los ingenieros y leer las condiciones de pista.
La afición latinoamericana espera verlo sumar puntos, y la oportunidad perdida en Malasia duele por lo cerca que estuvo. Sin embargo, el campeonato es largo. Si Alpine corrige su proceso de decisión y Colapinto mantiene el ritmo mostrado con los compuestos medios y duros, las oportunidades volverán.
La pregunta es si el equipo sabrá aprovecharlas cuando lleguen.
5. Lecciones técnicas para la próxima carrera bajo la lluvia
La primera lección de Sepang es que no basta con mirar el cielo. La velocidad de secado depende de factores que no siempre aparecen en el pronóstico: la temperatura del asfalto, la humedad relativa, el viento y la presencia de nubes. En Malasia, el calor y la rugosidad del trazado hacían pensar en un secado rápido, pero la ausencia de sol y la humedad persistente mantuvieron la pista fría y resbaladiza durante más de diez vueltas.
Alpine subestimó esa combinación.
La segunda lección es la ventana de cambio. En condiciones mixtas, el momento de pasar de intermedios a lisos —o al revés— define la carrera. Salir con lisos en una pista húmeda puede funcionar solo si el secado es inminente.
Cuando pasan cinco vueltas y el asfalto sigue mojado, cada giro adicional con el compuesto equivocado es una pérdida de tiempo que después es imposible recuperar. Colapinto admitió que quizás debieron poner intermedios en la primera o segunda vuelta; esa reacción tardía fue tan costosa como la elección inicial.
La tercera lección es la comunicación entre piloto e ingenieros. Colapinto reportó una pista muy resbaladiza, sin rocío pero sin agarre. Esa información era una alerta: no había agua estancada, pero tampoco una superficie seca.
En ese escenario, los intermedios eran el compromiso más seguro. Escuchar al piloto y cruzar sus sensaciones con los datos de otros equipos habría permitido a Alpine rectificar antes de que la carrera se escapara.
Para el futuro, Alpine debe construir un protocolo claro para carreras húmedas. Arriesgar desde el fondo de la parrilla es válido, pero siempre con un plan B activado por vueltas, no por sensaciones. Colapinto tiene el ritmo para sacar provecho de una estrategia agresiva, pero también necesita que el equipo no lo deje atrapado en una apuesta sin retorno.
En Sepang, la lluvia ganó la partida; la próxima vez, Alpine deberá ganarla leyendo mejor el tablero.
"No tomamos las decisiones correctas con Franco y Pierre. Asumimos el error y trabajaremos para corregirlo."
Ficha técnica · 8 datos
- Circuito
- Sepang, Malasia
- Longitud
- 5,543 km
- Vueltas
- 56
- Curvas
- 15
- Largada de Colapinto
- 21.º
- Posición final de Colapinto
- 13.º
- Posición final de Gasly
- 16.º
- Neumáticos iniciales de Alpine
- Lisos en pista húmeda
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: Alpine apostó contra el clima y Colapinto pagó la factura
La estrategia en mojado no se juzga solo por el resultado, sino por la ventana de decisión. Alpine tenía razones para arriesgar desde el 21.º, pero subestimó la persistencia de la humedad en Sepang. Colapinto hizo su parte: mantuvo el monoplaza en pista, gestionó gomas y mostró ritmo de puntos cuando la pista se secó.
Sin embargo, en Fórmula 1 los puntos se cobran el domingo, no en la telemetría del lunes. El error de Alpine no es solo perder un décimo puesto: es enviar una señal de descoordinación a un piloto que necesita confianza y a un equipo que necesita resultados. La velocidad de Colapinto es una noticia positiva; la falta de reacción estratégica, una advertencia.
Si Alpine aprende a leer mejor el clima y a escuchar al piloto, el argentino tendrá más tardes como la de Sepang en las que el ritmo alcance para algo más que un 13.º puesto.
POLÉMICA EN PISTA
Alpine reconoció que no tomó las decisiones correctas y Colapinto perdió una oportunidad clara de sumar puntos en Sepang. El ritmo del argentino quedó como consuelo; la estrategia, como deuda pendiente.
La primera en enterarse de los rumores de pasillo, cláusulas de rescisión y movimientos secretos de directores de equipo.



