Aston Martin no lanzará un eléctrico hasta 2033 y mantendrá V8 y V12
Aston Martin no tendrá eléctrico hasta 2033-2035. Hallmark prioriza V8 y V12 hasta 2035 y aplaza la inversión eléctrica mientras espera que maduren Lucid y Mercedes-Benz.

Resumen de la noticia
Aston Martin retrasa su primer coche eléctrico hasta una ventana entre 2033 y 2035 y mantendrá motores V8 y V12 hasta al menos 2035.
Ventana eléctrico: 2033-2035; objetivo previo: 2030; inversión eléctrica actual: nivel muy bajo, solo investigación y estudio.
La marca británica prioriza la combustión en el corto y medio plazo, profundiza su alianza con Mercedes-Benz y aplaza la activación del acuerdo con Lucid.
En esta noticia
1. Aston Martin reescribe su calendario eléctrico: de 2030 a la ventana 2033-2035
Adrian Hallmark, director ejecutivo de Aston Martin desde septiembre de 2024, ha confirmado que la marca británica no lanzará su primer coche eléctrico hasta al menos 2033. La decisión supone un nuevo retraso sobre el objetivo de 2030 que el propio Hallmark había sugerido al llegar de Bentley, y que ya era una revisión del plan anterior de 2027. Según el directivo, la demanda de vehículos eléctricos y la legislación cambian «mucho más rápido de lo que cualquier compañía automovilística puede soportar».
La firma se enfrenta a un «nudo de espagueti» de opciones regulatorias y de mercado, por lo que realiza continuos ejercicios de simulación para distintos países y regiones. Por eso, Aston Martin ya no tiene una fecha fija para su primer eléctrico a batería. Hallmark sitúa el lanzamiento en una ventana de tres años: «Podría ser 2035, quizá 2033, pero está en esa ventana.
No es 2031».
El director ejecutivo insiste en que la marca no rechaza la tecnología eléctrica, pero sí la retrasa. Hasta 2035, cuando la legislación británica y europea exige que todos los vehículos nuevos sean cero emisiones, Aston Martin será «predominantemente de combustión interna». Esta estrategia busca proteger el negocio actual y evitar inversiones cuantiosas en un contexto de incertidumbre.
"Solo necesitamos eléctricos a batería para cumplir por razones legislativas en ciertos mercados justo antes de 2035. No voy a dar una fecha absoluta, porque es impreciso. Podría ser 2035, quizá 2033, pero está en esa ventana de tres años. No es 2031."
2. V8 y V12 hasta 2035: la hoja de ruta de combustión interna
Aston Martin ha diseñado una «hoja de ruta» para poder seguir ofreciendo motores V8 y V12 hasta al menos 2035. La marca británica mantiene así su apuesta por las mecánicas de altas prestaciones, un sello distintivo que ha definido modelos como el Vantage, el DB12 o el DBS. La continuidad de estos motores no solo responde a la demanda de los clientes más fieles, sino también a la necesidad de cumplir con las normativas de emisiones mediante mejoras continuas.
La alianza con Mercedes-Benz, actual proveedor de motores, se profundizará en el ámbito de los trenes motrices y los sistemas electrónicos. Esta colaboración permitirá a Aston Martin acceder a tecnología de propulsión de vanguardia y a arquitecturas eléctricas avanzadas sin necesidad de desarrollar todo internamente. El objetivo es mantener los V8 y V12 competitivos mientras la electrificación llega de forma escalonada.
Hallmark ha subrayado que la compañía no se ha fijado una fecha absoluta para el eléctrico porque el entorno es impreciso. La legislación de Reino Unido y la Unión Europea marca 2035 como fecha límite para la venta de nuevos vehículos de combustión, pero la marca podría necesitar eléctricos antes solo por razones de cumplimiento en ciertos mercados. Esa flexibilidad le permite priorizar la combustión en el corto y medio plazo.
3. El acuerdo con Lucid y la tecnología que llegará más tarde (y mejor)
Aston Martin firmó un acuerdo con Lucid Motors para acceder a tecnología de vehículos eléctricos de alto rendimiento. Sin embargo, el retraso en el lanzamiento del primer eléctrico tendrá un efecto colateral interesante: cuando la marca active ese contrato, la tecnología disponible será «totalmente diferente» a la que se firmó originalmente. Así lo ha reconocido Hallmark, quien ve en la demora una ventaja competitiva para adoptar soluciones más maduras.
La compañía mantiene una inversión muy baja en eléctricos, limitada a investigación y estudio. Según el director ejecutivo, no se trata ni siquiera de «millones de un solo dígito». Esa contención financiera permite a Aston Martin esperar y evaluar la evolución de las baterías, los cargadores y las plataformas antes de comprometer capital significativo.
El directivo ha explicado que, incluso si el primer eléctrico a batería llega en 2033, aún quedan tres años para seguir analizando tecnologías, mercados y legislaciones. Solo entonces sería necesario iniciar la inversión a gran escala. Esta estrategia de «esperar y ver» contrasta con la de otros fabricantes de lujo que han acelerado sus planes eléctricos, pero se ajusta a la realidad de una demanda que no termina de despegar en todos los segmentos.
"No somos negacionistas de los eléctricos a batería, sino retrasadores de los eléctricos a batería. Hasta 2035 seremos predominantemente de combustión interna."
4. Producto y operaciones: DBX GT, Q London y la normalización de Aston Martin
El anuncio de Hallmark se produjo en la inauguración de la nueva sala de exposiciones Q London en Mayfair, donde la marca exhibió el nuevo DBX GT. Ese modelo representa la apuesta de Aston Martin por el lujo, el rendimiento y la personalización, pilares comerciales mientras la electrificación espera. El espacio Q London refuerza la presencia de la firma en el mercado británico y europeo, dos regiones clave para su estrategia de ventas.
Hallmark ha reconocido que la transformación de Aston Martin ha tardado más de los 18 meses que había previsto inicialmente. Al incorporarse, encontró «cosas operativas peores de lo que pensaba», especialmente en términos de costes. No obstante, asegura que el trabajo clave para corregirlo ya está hecho y que «Aston ahora se siente como una compañía normal».
Aún quedan retos en producción y utilización de capacidad, pero la dirección considera que la base está consolidada. La prioridad es estabilizar el negocio, mejorar la eficiencia y preparar el terreno para una transición eléctrica que, según la propia marca, no será inmediata. La combinación de modelos de combustión de altas prestaciones y una electrificación selectiva define el plan a medio plazo.
5. Impacto en el mercado de lujo y la estrategia de electrificación
La decisión de Aston Martin de retrasar su primer eléctrico hasta 2033-2035 envía un mensaje claro al segmento de lujo: la electrificación no tiene por qué ser inmediata si la demanda y la regulación no acompañan. Mientras marcas generalistas y premium aceleran hacia el coche eléctrico, la firma británica apuesta por exprimir sus motores V8 y V12, un atributo que sus clientes valoran y que todavía tiene recorrido legal hasta 2035.
Este enfoque podría beneficiar a Aston Martin en términos de rentabilidad a corto plazo, al evitar fuertes inversiones en una tecnología cuyo retorno aún es incierto. Sin embargo, también conlleva riesgos: si la legislación se endurece antes de lo previsto o si los competidores logran avances significativos en autonomía y carga, la marca podría quedar rezagada en la percepción de innovación.
La profundización de la alianza con Mercedes-Benz y el acuerdo con Lucid ofrecen una red de seguridad tecnológica. Aston Martin podrá acceder a plataformas eléctricas de vanguardia cuando lo necesite, sin haber comprometido capital prematuramente. El tiempo dirá si esta estrategia de «retrasadores, no negacionistas» es una jugada maestra o un riesgo calculado en un mercado que cambia a velocidad de vértigo.
"Tenemos el acuerdo con Lucid, y lo interesante es que, como nos retrasamos, para cuando activemos ese acuerdo, la tecnología que recibiremos será totalmente diferente a la que firmamos en el contrato original."
Ficha técnica · 8 datos
- Ventana primer eléctrico
- 2033-2035
- Objetivo previo eléctrico
- 2030
- Motores de combustión
- V8 y V12 hasta 2035
- Legislación Reino Unido/UE
- Cero emisiones en 2035
- Socio tecnológico eléctrico
- Lucid Motors
- Socio de trenes motrices
- Mercedes-Benz
- Inversión eléctrica actual
- Muy baja (I+D)
- Retraso mínimo
- 3 años frente a 2030
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: Aston Martin y el arte de esperar en la era eléctrica
Adrian Hallmark ha convertido la incertidumbre en estrategia. Mientras otros fabricantes se lanzan a una carrera eléctrica que consume miles de millones, Aston Martin opta por mantener los V8 y V12 hasta 2035 y retrasar su primer eléctrico a la ventana 2033-2035. Es una decisión pragmática: la demanda de eléctricos de lujo no crece al ritmo esperado y las legislaciones cambian con una velocidad que descoloca a cualquier departamento de producto.
El acuerdo con Lucid, que se activará cuando la tecnología esté más madura, y la profundización de la alianza con Mercedes-Benz permiten a la marca no quedarse atrás sin malgastar recursos. Sin embargo, el riesgo reputacional existe: en un sector donde la innovación se mide en voltios y baterías, parecer un «retrasador» puede penalizar. Aston Martin apuesta por que sus clientes sigan prefiriendo el rugido de un V12 al silencio de un eléctrico.
El tiempo, la regulación y el mercado dictarán sentencia.
EN DESARROLLO
Aston Martin confirma que no lanzará su primer eléctrico hasta 2033-2035 y mantendrá los V8 y V12 hasta 2035. La marca prioriza la rentabilidad y la demanda real sobre la carrera eléctrica, con Lucid y Mercedes-Benz como socios tecnológicos. Su apuesta por la combustión de altas prestaciones define el lujo británico en transición.
Prueba sin piedad cada volante, base direct drive, triple monitor y butaca de competición que sale al mercado.



