¿Se acabó el reinado de Fanatec en consola? Moza desembarca en PS5 con dos bases Direct Drive
Moza irrumpe en PS5 con dos bases Direct Drive con licencia oficial: la R16S Ultra de 16 Nm y la R5S Pro de 6 Nm, más volante y pedales SRP.

Resumen de la noticia
Moza desvela en el Tokyo Game Show sus dos primeras bases Direct Drive con licencia oficial PlayStation: la R16S Ultra (tope de gama) y la R5S Pro (segmento de acceso), junto a un volante y unos pedales derivados de los SRP.
16 Nm de par en la R16S Ultra y 6 Nm en la R5S Pro, frente a los 18 Nm del Fanatec ClubSport DD+, los 8 Nm del Fanatec Gran Turismo DD Pro y los 5 Nm del Thrustmaster T598.
Abre el Direct Drive de alto par al jugador de consola y rompe el cuasi monopolio de Fanatec en PS5, con la promesa histórica de Moza de precios más agresivos que las marcas consolidadas.
En esta noticia
1. Tokio Game Show: el día en que Moza cruzó la frontera de consola
El Tokyo Game Show ha dejado de ser una feria exclusivamente de videojuegos para convertirse en el escaparate donde el hardware de simulación decide su futuro comercial. En esta edición, el movimiento más sonado llegó desde el stand E02 del Hall 11: el fabricante chino Moza desveló su primera línea de productos con licencia oficial de Sony para PlayStation 5, encabezada por dos bases Direct Drive bautizadas como R16S Ultra y R5S Pro.
Hasta hoy, el ecosistema de Moza vivía prácticamente encerrado en el universo PC, donde se ha ganado un nombre a golpe de relación par-precio. El salto a consola no es un detalle menor: obliga a atravesar el foso de seguridad de Sony, un proceso de certificación que exige integrar el chip de autenticación propietario de la compañía japonesa y someterse a sus protocolos de firmware. Sin esa llave, ninguna base es reconocida por el sistema, por mucho que se conecte por USB.
Moza venía preparando el terreno desde hace tiempo. Su reciente asociación con Gran Turismo, la saga insignia de Polyphony Digital, actuó como alfombra roja para este anuncio. Lo que durante meses fueron rumores de pasillo en foros y comunidades se ha materializado en una vitrina de Tokio con dos modelos, un volante y un set de pedales.
El fabricante chino tampoco ha querido esperar al comunicado oficial: filtró una imagen de al menos dos bases antes de la presentación pública, una jugada de expectación muy propia del marketing de hardware actual. El mensaje era claro: Moza ya no solo compite en PC, ahora quiere los mandos de la sala de estar.
"El ecosistema Moza llega a PlayStation 5. Hoy, en el Tokyo Game Show, desvelamos nuestra primera línea de carreras con licencia oficial PlayStation 5. Si estás en el TGS, visítanos en el Hall 11, stand E02 y échale un primer vistazo."
2. R16S Ultra: 16 Nm de par para mirar a los ojos al ClubSport DD+
La R16S Ultra es la declaración de intenciones. Con 16 Nm de par máximo, se coloca en el escalón más alto de lo que un usuario de consola ha podido comprar hasta la fecha, y lo hace con una arquitectura de servomotor Direct Drive: el volante no va acoplado a correas ni engranajes intermedios, sino directamente al eje del motor. Esa conexión mecánica directa se traduce en una respuesta más inmediata, un rango dinámico más amplio y una fidelidad de force feedback que las bases de engranajes jamás podrán replicar.
El rival al que señala directamente es el Fanatec ClubSport DD+, que entrega 18 Nm. La diferencia de dos newton metro es menos relevante de lo que sugiere el folleto: por encima de los 12-14 Nm, la mayoría de pilotos ajusta el clipping y el torque máximo muy por debajo del techo del hardware, porque sostener una resistencia de 16 Nm durante una tanda larga de GT3 es físicamente demoledor.
Lo que realmente diferencia a estas bases es la velocidad de reacción del motor, la linealidad de la curva de par y la capacidad de disipación térmica para no degradar la fuerza tras veinte minutos de batalla.
La clave técnica estará en el algoritmo de FFB y en la electrónica de control. Moza lleva años desarrollando su propio software de gestión, el Pit House, donde el usuario configura curvas de par, filtros de amortiguación, inercia virtual y respuesta de fricción. Si esa capa de software viaja íntegra a la versión PlayStation, la R16S Ultra podría plantar cara a rivales más caros con un precio presumiblemente más agresivo.
Habrá que ver también cómo resuelve la refrigeración y el consumo. Un servomotor capaz de sostener picos de 16 Nm demanda una fuente de alimentación robusta y una gestión térmica seria; en consola, con el usuario medio sentado a medio metro del televisor, el ruido del ventilador y la vibración estructural dejan de ser un detalle de ingeniería y se convierten en parte de la experiencia.
3. R5S Pro: la puerta de entrada al Direct Drive en el salón
En el otro extremo del catálogo aparece la R5S Pro, con 6 Nm de par. Es la propuesta de acceso y su misión es arrebatar cuota de mercado a dos productos muy asentados: el Fanatec Gran Turismo DD Pro de 8 Nm y el Thrustmaster T598 de 5 Nm. El primero es el rey indiscutible del segmento desde hace años, avalado por su asociación con la saga de Polyphony y por un ecosistema de volantes enorme.
El segundo llegó con la promesa de democratizar el Direct Drive y se ha convertido en la alternativa económica de referencia.
Moza juega aquí con una baza conocida: ofrecer un producto con prestaciones cercanas al escalón superior a precio del escalón inferior. Si la R5S Pro aterriza por debajo de sus competidores directos manteniendo la construcción metálica y el eje directo, el efecto sobre el mercado de entrada puede ser sísmico, especialmente entre jugadores que llegan al simracing desde Gran Turismo 7 y buscan su primer volante serio.
Los 6 Nm son suficientes para notar el peso del coche, la pérdida de adherencia en el eje delantero y el trabajo del diferencial, pero son un techo bajo para quien quiera reproducir fielmente la dureza de un monoplaza o un GT3. Es, en términos de ingeniería, una base de aprendizaje: enseña a modular la dirección y castiga los movimientos bruscos, pero se queda corta cuando el piloto empieza a desarrollar músculo y sensibilidad.
El verdadero campo de batalla no será el par, sino el paquete completo. En hardware de entrada, el precio final lo decide todo: base, volante, pedales, mesa o cockpit y soporte técnico. Si Moza consigue vender un conjunto completo competitivo, el usuario que hoy duda entre Fanatec y Thrustmaster tendrá un tercer nombre en la lista.
"Aunque su precio todavía no se ha revelado, Moza tiene reputación de fabricar productos competitivos a un precio inferior al de las marcas consolidadas de hardware de simracing en PC, por lo que se espera que juegue con ventaja frente a sus rivales."
4. Volante, pedales y ecosistema: la jugada completa de Moza
Moza no ha presentado solo bases. La imagen compartida muestra también el volante que presumiblemente se venderá en pack con los nuevos modelos, y su diseño apunta a una vocación claramente multiplataforma: una corona con multitud de entradas, botones, levas y probablemente mandos analógicos o diales, pensada para que el jugador no tenga que soltar las manos en ningún momento de la carrera. En consola, donde no existen teclados a mano, cada botón cuenta.
El set de pedales que aparece junto a las bases parece una versión retocada de los SRP de la marca, con dos pedal y la opción previsible de añadir un embrague en el futuro. Esa modularidad es una seña de identidad del ecosistema Moza en PC: compras la base, luego amplías pedales, añades palanca de cambios, cambias de volante o incorporas un freno de mano para rally. Todo comparte anclajes, conectores y software.
La gran pregunta es si ese ecosistema sobrevive intacto en el ecosistema PlayStation. Sony exige que los periféricos pasen por su chip de licencia, lo que históricamente ha limitado la compatibilidad de volantes de terceros y ha obligado a los fabricantes a certificar cada producto por separado. Que una corona concreta funcione en PS5 depende de que Moza haya pagado esa certificación, no solo de que use su quick release propietario.
Si Moza traslada su política de apertura, el usuario de consola podría acceder por primera vez a una biblioteca de volantes y accesorios tan amplia como la del PC. Si, por el contrario, la licencia de Sony restringe el catálogo a unos pocos productos certificados, la ventaja competitiva se diluye y el cliente queda atado a lo que la marca decida homologar.
5. Gran Turismo como puerta de entrada y la guerra de licencias
Nada de esto se entiende sin Gran Turismo. La saga de Polyphony Digital ha sido durante décadas el motor comercial del simracing en consola y, también, la principal barrera de entrada: solo el hardware bendecido por Sony funciona sin fisuras, lo que consagró a Fanatec como proveedor dominante. La reciente asociación entre Moza y la franquicia fue la señal que todos los analistas esperaban para confirmar que el fabricante chino había resuelto el laberinto burocrático de la licencia.
El proceso técnico detrás de esa licencia es más complejo de lo que parece. No basta con que la base envíe force feedback por USB: PlayStation exige un handshake de autenticación, un identificador de dispositivo registrado y una capa de firmware validada. Cualquier actualización posterior debe respetar ese contrato, lo que limita la agilidad con la que Moza puede publicar mejoras, algo que en PC ocurre casi cada mes.
El desembarco también presiona a la competencia. Fanatec, renqueante en los últimos tiempos en términos financieros y de servicio posventa, ve cómo aparece un rival con fama de precios duros justo en su segmento más rentable. Thrustmaster, por su parte, tendrá que defender su T598 con argumentos que no sean solo el precio, porque Moza llega con más par por euro en ambos extremos del catálogo.
A medio plazo, la consecuencia más interesante es cultural: durante años, el jugador de consola ha sido tratado como un usuario de segunda categoría dentro del simracing, con hardware recortado y menos opciones. La llegada de dos bases Direct Drive con licencia oficial rompe esa jerarquía y acerca la experiencia de salón a la del cockpit de PC.
"Cada artículo de Traxion está escrito por personas, no por algoritmos. No usamos inteligencia artificial para redactar y nunca lo haremos: cada historia está investigada, escrita y editada por gente real que se preocupa por el simracing y su comunidad."
6. Precio, disponibilidad y qué se juega el mercado
Queda la incógnita más importante: el precio. Moza no ha desvelado cifras y tampoco ha confirmado fecha de lanzamiento ni disponibilidad por regiones. La marca ha construido su reputación en PC precisamente sobre ese silencio incómodo para sus rivales: productos de especificaciones agresivas vendidos por debajo del estándar del mercado.
Si repite la jugada en consola, el impacto será inmediato.
El cálculo que hará cada comprador potencial es sencillo. La R16S Ultra compite contra un ClubSport DD+ que entrega algo más de par pero exige asumir el coste del ecosistema Fanatec. La R5S Pro se mide con dos productos muy asentados y con comunidades consolidadas.
En ambos casos, la decisión se resolverá con el precio del conjunto completo, no con la ficha técnica aislada de la base.
También hay un factor de fidelización que conviene vigilar. El usuario que ya tenga volante, pedales y cockpit de otra marca difícilmente migrará por una base nueva, salvo que la diferencia de sensaciones sea enorme. El verdadero objetivo de Moza son los jugadores que aún no han dado el salto, los que llegan desde el mando de PS5 y buscan su primer equipo serio.
Ese nicho es enorme y está en plena expansión.
Queda por ver cómo responde el mercado de accesorios y si Moza mantiene su política de compatibilidad cruzada entre plataformas. Un ecosistema que funcione en PC y PlayStation con los mismos accesorios sería un argumento comercial devastador. Un ecosistema cerrado por licencia sería, en cambio, una oportunidad perdida.
Ficha técnica · 8 datos
- Modelo tope de gama
- Moza R16S Ultra
- Par máximo R16S Ultra
- 16 Nm
- Modelo de acceso
- Moza R5S Pro
- Par máximo R5S Pro
- 6 Nm
- Tipo de motor
- Direct Drive (servomotor)
- Compatibilidad
- PlayStation 5 y PlayStation 4 (licencia oficial)
- Rival directo tope
- Fanatec ClubSport DD+ (18 Nm)
- Pedales
- Set de dos pedal derivado de los SRP, ampliable con embrague
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: Moza rompe la baraja y el simracing de consola deja de ser un mercado cautivo
Durante demasiado tiempo, el simracer de consola ha pagado una prima silenciosa: menos opciones, menos par, menos accesorios y un peaje de licencia que encarecía todo. Fanatec construyó su hegemonía en PlayStation sobre ese terreno, y lo hizo con productos excelentes, pero sin una competencia real que le obligara a apretar precios ni a acelerar el desarrollo.
La llegada de Moza con la R16S Ultra y la R5S Pro cambia la ecuación de raíz, no porque sean revolucionarias en ingeniería —el Direct Drive está más que inventado—, sino porque introduce por fin tensión competitiva en un segmento anestesiado.
El dato que más debería preocupar a los incumbentes no es el par, sino la intención. Moza no llega con un producto testimonial ni con un adaptador de compromiso: presenta dos bases, un volante con multitud de entradas y un set de pedales derivado de su línea SRP, es decir, un ecosistema completo. Eso indica una apuesta estructural por el mercado de consola, no una prueba de laboratorio.
Y si la marca traslada su política de precios agresiva, el ClubSport DD+ y el Gran Turismo DD Pro tendrán que justificar su sobreprecio con algo más que el apellido.
Quedan riesgos reales sobre la mesa. El primero es la compatibilidad efectiva del catálogo completo: la licencia de Sony puede permitir una base y bloquear tres volantes, dejando al usuario con una sensación de ecosistema a medias. El segundo es la calidad de la implementación del FFB en una plataforma donde Moza no controla el juego ni el driver de sistema.
El tercero, siempre subestimado, es el servicio posventa: vender hardware a precio agresivo en Europa y América exige una red logística que los fabricantes chinos aún están construyendo.
Aun con esos nubarrones, el titular es claro: el jugador de PS5 pasa de tener dos caminos posibles a tener tres, y con un rival que históricamente ha demostrado no tener miedo a romper precios. En un mercado donde la fidelidad del force feedback decide campeonatos, que el hardware de acceso se vuelva más barato y más potente es una noticia excelente para el simracing y un dolor de cabeza mayúsculo para quien llevaba años sin mirar por el retrovisor.
REVOLUCIÓN TÉCNICA
Moza ha confirmado lo que el paddock del simracing rumoreaba desde su alianza con Gran Turismo: llega a PlayStation con dos bases Direct Drive, la R16S Ultra de 16 Nm y la R5S Pro de 6 Nm, más volante y pedales. La licencia oficial de Sony está garantizada y el salto comercial es histórico, pero el veredicto definitivo quedará pendiente de tres cifras que aún no han trascendido: precio, fecha de lanzamiento y catálogo de accesorios realmente homologados. Si Moza mantiene en consola la política de precio agresivo que le ha dado su reputación en PC, el reinado de Fanatec en PS5 se acaba aquí.
Prueba sin piedad cada volante, base direct drive, triple monitor y butaca de competición que sale al mercado.



