Michael Simari: el lente y el Integra GS-R que dominan el asfalto del periodismo motor
Retrato del fotógrafo más prolífico de Car and Driver: 24 años con un Integra GS-R que es pura pista y una trayectoria detrás de la lente que marcó época.

Resumen de la noticia
Michael Simari es el fotógrafo de planta con más créditos en cada edición de Car and Driver. Su trabajo cubre lanzamientos, carreras y personalidades del motor.
Tiempo de propiedad de su Acura Integra GS-R: 24 años; motor original B18C con línea roja de 8,200 rpm; segunda unidad del motor actual.
Su narrativa visual define el estándar del periodismo automotor en Norteamérica; su historia inspira a fotógrafos y entusiastas que buscan vivir de su pasión.
En esta noticia
1. El fotógrafo que respira gasolina: perfil y formación
Michael Simari nació y creció en el seno de la cultura automotriz de Detroit, una ciudad que respira gasolina y diseño. Desde joven se sintió atraído por el arte y las máquinas; una dualidad que lo llevó a estudiar diseño gráfico antes de graduarse en fotografía por la College for Creative Studies, la misma escuela de donde salen generaciones de diseñadores de autos para las grandes marcas.
Su tesis de grado fue un fotorreportaje sobre la cultura del automóvil en la Motor City, un trabajo que sentó las bases de su carrera.
Pero antes de convertirse en un profesional de la imagen, Simari también pasó por las aulas de un taller mecánico de preparatoria. Allí adquirió las habilidades básicas para modificar y mantener su propio auto, un Acura Integra GS-R de 1998 que ha sido su compañero durante 24 años. Años después, esa combinación entre sensibilidad artística y conocimiento técnico sería clave para triunfar en el competitivo mundo del periodismo especializado.
"Siempre estuve en el ámbito artístico; crecí con un pie en el dibujo y la fotografía, y el otro en los pistones."

2. El acero sobre ruedas: su Acura Integra GS-R para pista
El corazón del Integra GS-R es el legendario B18C1 de 1.8 litros, un cuatro cilindros con tecnología VTEC que, en su configuración original de mercado americano, entregaba alrededor de 170 caballos y alcanzaba las 8,200 revoluciones por minuto. Simari cuenta que su unidad actual es el segundo motor que instala; el primero seguramente murió tras años de uso diario y días de pista.
La caja de cambios ha sido recalibrada con una relación de diferencial final más corta para mejorar la aceleración en recta, sacrificando velocidad punta en favor de un empuje más contundente al salir de las curvas.
En el apartado de chasis, el Integra luce una suspensión coilover rebajada que reduce el centro de gravedad y mejora el agarre en apoyo. Los neumáticos elegidos son unos Falken Azenis de alto rendimiento montados sobre llantas ligeras Rota, una combinación clásica para los entusiastas de Honda. En el interior, tras los asientos delanteros, el coche ha sido despojado de todo el revestimiento; una barra antivuelco de competición y una butaca Recaro para el conductor refuerzan la estructura y sujetan el cuerpo de Simari en las curvas de alta exigencia.
Pese a su preparación para la pista, todavía conserva la placa de matrícula y puede circular por la calle, un equilibrio que muchos puristas aplauden.
3. Detrás de la lente: el arte de contar historias automotrices
Antes de llegar a Car and Driver, Simari ya tenía un ojo entrenado. Después de graduarse, trabajó en restaurantes para pagar sus estudios; de hecho, durante un tiempo laboró en California Pizza Kitchen, algo que explica su maestría con la pizza tostada de inspiración mexicana. Pero su verdadero destino estaba en el mundo del motor.
Hace 14 años, una conexión de un amigo lo llevó directo a las oficinas de la revista en Ann Arbor, Michigan, donde comenzó como fotógrafo. Hoy, además de capturar imágenes, es responsable de la edición fotográfica, la planificación de sesiones y toda la logística detrás de cada producción.
Su trabajo es prolífico: su crédito aparece en casi todos los artículos de la web y de la revista impresa. Desde autos de lujo hasta vehículos eléctricos y deportivos radicales, Simari ha fotografiado lo más granado de la industria. Esta cercanía le ha permitido conducir algunas de las máquinas más exclusivas del planeta, mucho antes de que el público las conozca.
Esa oportunidad no es un trabajo para él, es un regalo: "Tengo la oportunidad de experimentar cada auto nuevo y de manejar máquinas que la mayoría de la gente jamás verá", dice en la entrevista original.
Además de la técnica, Simari ha perfeccionado su estilo a lo largo de más de una década. Sus imágenes buscan capturar la esencia del vehículo: la tensión en una curva, el brillo del metal bajo las luces o el momento exacto en que la pista separa el polvo del asfalto. Detrás de cada portada icónica hay un fotógrafo que conoce la historia que quiere contar, y Simari es definitivamente uno de sus mejores contadores.
"Tengo la oportunidad de experimentar con cada auto nuevo y de manejar máquinas que la mayoría de la gente jamás verá. También de conocer a pilotos como Tom Kristensen, nueve veces ganador de las 24 Horas de Le Mans."
4. Más allá del trabajo: la pasión por la Fórmula 1 y el automovilismo
Fuera del estudio, Simari es un apasionado de la Fórmula 1. Su conocimiento sobre la máxima categoría resulta casi enciclopédico; puede debatir sobre estrategias de pits, aerodinámica de los difusores o las últimas peleas entre pilotos como cualquier ingeniero. Ese entusiasmo lo ha llevado a conocer a leyendas del automovilismo mundial, incluido el danés Tom Kristensen, nueve veces ganador de las 24 Horas de Le Mans.
Según confiesa, estos encuentros son momentos que difícilmente olvidará.
La combinación de su afición por las carreras y su trabajo como fotógrafo le ha permitido estar cerca de los grandes eventos y también forjar amistades en el paddock. Aunque no compite profesionalmente, sí sabe lo que es pasar un día entero en el circuito al volante de su Integra GS-R, quemando gomas en la pista y llevando al límite todo el aprendizaje que ha adquirido con los años.
En definitiva, Michael Simari representa al entusiasta del motor en su forma más pura: aquel que convierte su pasión en profesión y complementa con una vida detrás de la lente que no tiene nada que envidiarle a los propios autos que fotografía. Su legado es doble: por un lado, impresiona con su trabajo visual; por otro, inspira a los que quieren fundir su afición con el trabajo, sea desde una cámara o desde el asiento del conductor.
Ficha técnica · 8 datos
- Vehículo personal
- Acura Integra GS-R 1998
- Años de propiedad
- 24 años
- Motor
- 1.8 L VTEC B18C (segunda unidad), línea roja a 8,200 rpm
- Potencia original
- Aproximadamente 170 CV (modificado para circuito)
- Suspensión
- Coilovers ajustables y altura rebajada
- Neumáticos
- Falken Azenis sobre llantas Rota
- Interior
- Despojado tras los asientos delanteros, barra antivuelco y butaca Recaro
- Uso
- Días de pista intensivos y desplazamientos diarios
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: El fotógrafo como protagonista invisible del periodismo motor
La noticia no es un lanzamiento ni una carrera; es el retrato de un creador de imágenes que rara vez está en el centro de escena. La labor del fotógrafo en el automovilismo suele ser relegada al anonimato: sin ellos, las historias de portada quedarían vacías. Simari personifica ese trabajo silencioso, donde la precisión técnica del lente se encuentra con la pasión por los fierros.
Su perfil nos recuerda que el periodismo automotor se apoya en toda una estructura invisible, cuyo talento detrás de la cámara merece un foco de atención. En AL CORTE celebramos a estos héroes de la imagen que capturan la velocidad y la emoción para las nuevas generaciones. Su Integra GS-R es solo la excusa para entender su lado más petrolero, pero su verdadera huella está en la historia visual del automovilismo.
CONFIRMADO
El perfil de Michael Simari es una confirmación de que existe vida más allá de las fotos: pasión, mecánica y una leyenda personal que se construye con cada disparo.
Siempre con barro en las botas. Especialista en notas de ritmo, suspensiones de largo recorrido y tracción total.



