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Los autos de circuito que dominarán 2026: de ultraligeros británicos a hiperautos de pista

De Alpine A110 R Ultime a Porsche 911 GT3 RS Manthey: la nueva hornada de autos de circuito combina carga aerodinámica extrema, peso mínimo y electrónica de competición.

•6 min de lectura
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POR:Martín Echeverría
Los autos de circuito que dominarán 2026: de ultraligeros británicos a hiperautos de pista
SupercarsÚLTIMA HORA // EXCLUSIVO
El Praga Bohema, con monocasco de fibra de carbono y V6 biturbo de 710 CV, es uno de los hiperautos de pista que marcan 2026.
Resumen de la noticia
Las claves
🔥 PRESTACIONES & CHASIS

La nueva generación de autos de circuito prioriza equilibrio y comunicación sobre simple intimidación: desde el ultraligero Ariel Atom 4RR hasta el Porsche 911 GT3 RS Manthey, todos buscan confianza a alta velocidad.

🐎 CABALLOS, TORQUE & 0-100

Dallara EXP: 890 kg y 1.240 kg de carga aerodinámica a 290 km/h; Ariel Atom 4RR: 0-100 km/h en 2,4 s; Manthey GT3 RS: 1.000 kg de carga aerodinámica sin aumento de resistencia.

🏁 TIEMPO EN CIRCUITO O EXCLUSIVIDAD

Marca el rumbo del mercado de autos de pista y colección: más rendimiento verificable, preparadores oficiales y programas cliente para acceder a la competición.

En esta noticia

1. La pista ya no es un castigo: la nueva filosofía de los autos de circuito

Durante décadas, el imaginario del auto de circuito estuvo ligado al sacrificio: suspensiones de piedra, cabinas infernales, aerodinámica indomable y un piloto dispuesto a aguantar dos vueltas antes de claudicar. La selección de 2026 que reúne a Alpine, Praga, Dallara, Caterham, Ariel, McLaren y Porsche demuestra lo contrario. Los mejores exponentes no renuncian a la brutalidad, pero la dosifican con electrónica de competición, chasis comunicativos y una ergonomía que permite progresar sin acabar destrozado.

La clave está en la previsibilidad. El Alpine A110 R Ultime, el Praga Bohema o el Dallara EXP tienen límites altísimos, pero no entregan sus reacciones de forma súbita. Eso permite que un piloto amateur gane confianza vuelta a vuelta y que un experto encuentre margen para exprimir cada décima.

En 2026, el auto de circuito definitivo no es el más salvaje, sino el que mejor conversa con quien lo conduce.

"Un R te permite levantar el pie y seguir divirtiéndote, mientras que el Ultime nunca se relaja y siempre parece pedir más compromiso. Es descaradamente extremo, y entenderíamos que muchos prefirieran el R, pero es absolutamente maravilloso que exista."

Henry CatchpoleColaborador • Revista evo

2. Alpine A110 R Ultime: el adiós más radical de Dieppe

El Alpine A110 R Ultime nace como despedida extrema del deportivo francés. Sobre la base del A110 R, la versión Ultime añade una aerodinámica revisada que genera 160 kg más de carga aerodinámica, ensancha la vía 10 mm y monta neumáticos Michelin Cup 2, frenos AP Racing y amortiguadores Ohlins con 20 vías de ajuste. No es solo una decoración: cada elemento apunta a reducir tiempos en circuito sin perder la esencia ligera de Alpine.

Lo más llamativo está bajo la piel. Alpine sustituye la transmisión por una de doble embrague con seis relaciones hacia delante en lugar de siete. La supresión de la última marcha permite reforzar las seis restantes para transmitir la potencia incrementada, que llega hasta 345 CV con combustible de 103 octanos, a las ruedas traseras.

El resultado es un A110 en su estado más extremo, casi un laboratorio rodante de cómo despedir un icono.

Henry Catchpole lo resume con precisión: el Ultime nunca se relaja y siempre pide más compromiso. Frente al A110 R, que permite levantar el pie y seguir disfrutando, esta edición limitada es un objeto de devoción para quien busque el filo absoluto. Su existencia, aunque sea en tirada mínima, demuestra que Alpine aún sabe emocionar.

3. Praga Bohema y Dallara EXP: hiperautos de pista con ADN de competición

El Praga Bohema es la prueba de que un fabricante checo puede pasar de los prototipos de circuito a un hiperauto de pista casi insectoide. Su carrocería de fibra de carbono esculpida en túnel de viento cubre un monocasco también de carbono, y en el centro monta un V6 3.8 biturbo derivado del Nissan GT-R, desarrollado por Litchfield hasta 710 CV. Con un precio cercano a 1,5 millones de libras, podría haber sido una colección de piezas brillantes sin cohesión.

No lo es: el Bohema se siente equilibrado, rápido y sorprendentemente abordable en sus límites.

El Dallara EXP juega otra carta: la de la confianza absoluta. Dallara, fabricante de chasis de monoplazas y proveedor de plataformas para Cadillac, BMW y McLaren en la clase reina de Le Mans, presenta el EXP como desarrollo sin techo del Stradale. Pesa solo 890 kg, genera hasta 1.240 kg de carga aerodinámica a 290 km/h y con casi 500 CV no necesita frenos cerámicos para detenerse en seco.

Su balance perdona, con reacciones controlables de sobreviraje y subviraje si se provoca.

Ambos representan la cúspide del auto de circuito moderno: tecnología de carrera, materiales extremos y una puesta a punto que prioriza la diversión sobre la mera agresión. James Taylor describió el EXP como un auto con carácter de carreras, pero construido para disfrutar. Esa es, quizá, la definición perfecta de esta nueva generación.

"El EXP tiene el carácter de un auto de carreras: estabilidad y capacidad de aplastar los frenos como en una prensa de piernas, pero es un auto construido para disfrutar, no como una herramienta de trabajo. Sus límites son altos y, cuando los alcanzas, es predecible y está de tu lado."

James TaylorSubdirector • Revista evo

4. Caterham Seven evo25 y Ariel Atom 4RR: la esencia sin filtros

En el extremo opuesto de peso y precio, el Caterham Seven sigue destilando la conducción a sus componentes más básicos. La fórmula apenas ha cambiado desde el Lotus Seven de finales de los cincuenta, pero la evolución ha convertido al Seven en un auto de circuito físico, crudo y formidable. La edición evo25, creada junto a Caterham para celebrar los 25 años de la revista y los 50 de la marca, combina un motor Ford Duratec de 213 CV, amortiguadores Bilstein derivados del 420 Cup y opciones orientadas a circuito.

Es glorioso en pista y todavía soportable en carretera si se ablandan los amortiguadores.

El Ariel Atom 4RR lleva esa misma filosofía al paroxismo. Su motor turbo derivado del Civic Type R entrega 525 CV y el conjunto pesa menos de 700 kg, lo que se traduce en un 0-100 km/h en apenas 2,4 segundos. Respecto al ya extremo Atom 4R, incorpora suspensión y frenos revisados, aerodinámica específica y un chasis soldado con bronce más resistente.

El resultado es una combinación abrumadora de velocidad, agarre e intensidad, pero con control de tracción variable, ABS y un chasis tan equilibrado que permite explotar su rendimiento sin sentir que solo sobrevives.

Caterham y Ariel recuerdan que no hace falta un hiperauto millonario para acceder a emociones puras. La diferencia es que ahora esas emociones vienen con más desarrollo, mejor puesta a punto y una seguridad pasiva y activa muy superior a la de sus antepasados.

5. McLaren Artura Trophy Evo y Porsche 911 GT3 RS Manthey: la pista como escalera profesional

McLaren ha convertido su Artura en una herramienta de competición cliente con el Artura Trophy Evo. Mantiene el V6 3.0 biturbo de cárter seco, pero elimina el sistema híbrido, añade un paquete aerodinámico completo y calza neumáticos lisos. Con 620 CV, el Evo es rapidísimo, aunque lo que impresiona es su paso por curva: con el agarre y el equilibrio adecuados, puede rodar cerca del ritmo de un GT3.

Es, además, la puerta de entrada a la Trophy de McLaren, una escalera para clientes que quieren competir de verdad.

En el otro extremo de la legalidad vial, el Porsche 911 GT3 RS Manthey Racing lleva el concepto de auto de circuito matriculado hasta un nivel casi de carreras. La preparación de Manthey eleva la carga aerodinámica hasta 1.000 kg sin aumentar la resistencia, adelanta ligeramente el balance aerodinámico y revisa por completo la suspensión, con muelles un 30 % más duros delante y un 15 % detrás.

El bóxer 4.0 de 518 CV no cambia, pero la gestión semi-activa de amortiguadores utiliza aceleración de chasis, ángulo de dirección, presión de frenado, posición del acelerador, marcha y velocidad para ajustarse en tiempo real.

Con un coste de conversión de 99.999 libras, el Manthey GT3 RS no es para cualquiera. Sin embargo, define el nuevo estándar: un auto que puede ir a circuito, arrasar y volver a casa por carretera sin renunciar a demasiado. McLaren y Porsche demuestran que la pista ya no es solo un patio de juegos, sino una plataforma de progresión y un negocio de alto rendimiento.

"La forma en que el Caterham se desliza por las curvas rápidas es enormemente satisfactoria, en gran parte por la velocidad pura, pero también por la confianza que te da y cómo comunica sus límites. Hay muchísimo agarre, pero siempre es maleable."

Richard MeadenCofundador y Editor General • Revista evo
Ficha técnica · 8 datos
Alpine A110 R Ultime - Motor
1.8L turbo, 345 CV con 103 octanos
Alpine A110 R Ultime - Transmisión
Doble embrague 6 vel.
Praga Bohema - Motor
V6 3.8L biturbo, 710 CV
Dallara EXP - Peso y carga
890 kg / 1.240 kg a 290 km/h
Caterham Seven evo25 - Potencia
213 CV (Ford Duratec)
Ariel Atom 4RR - Aceleración
0-100 km/h en 2,4 s
McLaren Artura Trophy Evo - Potencia
620 CV, V6 3.0L biturbo seco
Porsche 911 GT3 RS Manthey - Carga
1.000 kg sin aumento de resistencia
Análisis y conclusión

La Firma de AL CORTE: La década de los autos de circuito que sí se pueden conducir

La lista de 2026 no es una simple celebración de potencia. Es un cambio de paradigma. Durante años, los autos de pista más radicales se midieron por su capacidad de intimidar; hoy, los mejores se miden por su capacidad de hacer que el piloto quiera seguir conduciendo.

El Alpine A110 R Ultime, el Praga Bohema, el Dallara EXP, el Caterham evo25, el Ariel Atom 4RR, el McLaren Artura Trophy Evo y el Porsche 911 GT3 RS Manthey comparten una obsesión: reducir el peso, optimizar la aerodinámica y afinar la electrónica para que el rendimiento sea accesible, repetible y seguro.

Esto tiene consecuencias directas en el mercado. Los fabricantes entienden que el comprador de autos de circuito no solo busca cifras de aceleración, sino experiencias completas: programas cliente, preparadores oficiales, piezas homologadas y comunidades de propietarios. El éxito del Manthey GT3 RS o del Artura Trophy Evo demuestra que hay negocio en vender velocidad con método.

La era del auto de pista incómodo por decreto se agota; la nueva era premia al que convierte la telemetría y la ingeniería en confianza al volante. AL CORTE lo tiene claro: el mejor auto de circuito de 2026 no será el más radical, sino el que te haga querer volver a pista al día siguiente.

REVOLUCIÓN TÉCNICA

Los autos de circuito de 2026 ya no se definen por castigar al piloto, sino por ampliar sus límites con aerodinámica activa, electrónica de competición y un equilibrio que convierte la pista en adicción. La élite se vuelve extrema, pero también más inteligente.

ME
Martín EcheverríaPROBADOR SENIOR
Probador Senior de Hypercars & Nordschleife•Nürburg, Alemania

Piloto de pruebas con más de 2.000 vueltas al 'Infierno Verde'. Exprime cada V12, V8 biturbo y chasis de carbono.

REPORTE PERIODÍSTICO TRADUCIDO Y ELABORADO A PARTIR DE EVO MAGAZINE (HYPERCARS & PURE PERFORMANCE).
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