Haas contra las cuerdas: niega el salto al 2027 y promete mejoras para el VF-26 en Monza
Tras un arranque prometedor, el equipo estadounidense ha sido superado por sus rivales y ya es el décimo mejor equipo. Ayao Komatsu y Oliver Bearman confían en recuperar terreno con nuevas piezas en el circuito italiano.
Haas no ha puntuado desde el Gran Premio de Mónaco y es actualmente el décimo mejor equipo de la parrilla.
5º puesto de Bearman en China y 9º de Ocon en Mónaco como mejores resultados de la temporada.
El equipo llevará un paquete de mejoras a Monza para intentar escalar posiciones y no perder comba en el campeonato.
1. Un arranque engañoso: la caída de Haas
La temporada 2026 comenzó con una luz de esperanza en el garaje de Haas. Oliver Bearman firmó un quinto puesto en el Gran Premio de China y el equipo sumó puntos en las tres primeras citas, confirmando la tendencia de arranques sólidos que ha marcado su historia. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente cuando las escuderías rivales comenzaron a traer evoluciones y Haas quedó rezagado con un coche inconsistente. Desde el noveno puesto de Esteban Ocon en Mónaco, el equipo no ha vuelto a puntuar, y en Zandvoort la escuadra estadounidense reconoció sin rodeos que ha sido superada por sus adversarios.
La falta de consistencia se ha convertido en un lastre. Bearman explicó que el coche muestra un rendimiento fluctuante según el circuito y las condiciones, lo que impide explotar el potencial del VF-26. Mientras Alpine y Racing Bulls han progresado claramente, Haas se ha estancado en una espiral de incertidumbre. El propio piloto británico admitió que este retroceso le duele, pero no pierde la fe en el trabajo del equipo para revertir la situación.

2. La encrucijada: ¿desarrollar el presente o el futuro?
Ante la evidente pérdida de rendimiento, han surgido preguntas sobre la conveniencia de abandonar el desarrollo del VF-26 y centrar todos los esfuerzos en el monoplaza de 2027. Ayao Komatsu, jefe de equipo, ha zanjado la polémica: Haas no seguirá ese camino. El ingeniero japonés argumenta que pasar de página sin resolver los problemas fundamentales de este año sería un error estratégico y minaría la confianza interna del equipo, que llega reforzada de las últimas dos temporadas.
Komatsu explicó que el objetivo para el resto de 2026 no es otro que demostrar a sí mismos que pueden diagnosticar y corregir las deficiencias del coche actual. Solo así, dice, podrán construir una base sólida para el futuro. Esta filosofía, respaldada por el creciente tamaño técnico del equipo, apuesta por el aprendizaje continuo en lugar de la huida hacia adelante.

3. El laberinto técnico del VF-26
La actualización de Montreal fue un claro ejemplo de los desafíos que enfrenta Haas. Según Komatsu, algunas piezas funcionaron y mejoraron el rendimiento, pero otras no fueron perfectas y afectaron la manejabilidad, un problema recurrente. Bearman describió las discrepancias del coche en circuitos como Budapest, donde la diferencia de carga aerodinámica equivale al tamaño de una mejora convencional. Esto sugiere que el monoplaza es extremadamente sensible a las características de cada pista, lo que convierte cada fin de semana en un salto al vacío.
A pesar de las dudas, el equipo ya prepara un paquete de mejoras que llegarán pronto. Bearman es consciente de que no todas las novedades funcionarán, pero si logran entender cómo hacer funcionar el coche, el equipo podría ganar décimas sin necesidad de invertir millones en piezas. La clave está en identificar la ventana operativa ideal y dotar a los pilotos de una plataforma predecible. De momento, el optimismo se mantiene mesurado.

4. Monza como campo de batalla
La próxima parada del campeonato es Monza, un templo de la velocidad donde Haas espera recuperar algo de terreno. Bearman confía en que la potencia del motor Ferrari impulse al equipo a superar a Aston Martin, que ha dado un salto cualitativo tras una profunda revisión de su AMR26. Sin embargo, el británico recuerda que en pistas como Hungría los de Silverstone fueron más rápidos, así que las sensaciones son dispares. El objetivo inmediato es ser al menos el noveno mejor equipo en Italia, una meta modesta pero realista.
Para lograr ese avance, cada detalle contará: desde la configuración aerodinámica de baja carga hasta la gestión de neumáticos en las largas rectas. Haas llega con nuevas piezas y con un enfoque renovado, pero también con la sombra del escepticismo. La pregunta es si podrán resolver de una vez los problemas de consistencia que les han condenado a la parte trasera de la parrilla. La respuesta, como siempre en la Fórmula 1, se escribirá en la pista.
"El objetivo es el mismo que en los últimos dos años: demostrarnos que podemos identificar los problemas clave, resolverlos y montarlos en el coche para avanzar."
"Ahora mismo, hemos sido superados. Somos el décimo mejor equipo. Duele mucho, pero es la realidad."
"Tenemos piezas nuevas en camino, pero somos escépticos. Tenemos discrepancias como en Budapest, equivalentes al tamaño de una mejora."
La Firma de AL CORTE: Haas no puede permitirse el lujo de rendirse
La decisión de Haas de continuar desarrollando el VF-26 en lugar de saltar al 2027 es un acto de valentía y pragmatismo. Así, el equipo envía un mensaje claro a su plantilla y a la afición: creen en su proceso. No obstante, este camino es arriesgado. Si las mejoras no dan resultados, podrían quedarse atrapados en el desarrollo de un coche muerto y perder tiempo valioso para el nuevo reglamento. Por otro lado, la historia demuestra que los equipos que logran revertir una tendencia negativa con soluciones internas suelen construir un ciclo de éxito. La clave estará en la capacidad técnica para diagnosticar los males del VF-26 y convertirlos en oportunidades. En el vertiginoso mundo de la F1, donde cada milésima cuenta, la paciencia es un lujo que pocos pueden permitirse, pero Haas parece decidido a jugar sus cartas con inteligencia.
Haas continúa luchando por extraer rendimiento del VF-26 y descarta abandonar el proyecto. Las nuevas piezas en Monza serán la prueba de fuego para ver si pueden revertir la caída y reconquistar la zona de puntos.
Más de 14 años recorriendo el paddock de F1, analizando la trastienda de los garajes de Maranello, Silverstone y Spielberg.
