¿Adiós al ID 4? El nuevo Volkswagen ID Tiguan llega con 600 km de autonomía y una revolución interior
VW renombra el ID 4 como ID Tiguan en una actualización profunda: hasta 600 km de autonomía, botones físicos recuperados y hasta 302 CV con tracción total.

Resumen de la noticia
Volkswagen rebautiza el ID 4 y el ID 5 como ID Tiguan en una profunda actualización de mitad de ciclo, recuperando botones físicos, manillas mecánicas y una autonomía récord para la marca.
Hasta 600 km de autonomía (373 millas) con la batería de 77 kWh NMC, frente a los 426 km del ID 4 anterior en su versión equivalente.
Llegada a concesionarios del Reino Unido a principios del próximo año desde unas 36.000 libras (≈42.000 €), con opción a los 1.500 £ de subvención al vehículo eléctrico británico.
En esta noticia
1. El adiós al ID 4 y el nacimiento del ID Tiguan
Volkswagen ha tomado una decisión que redefine su estrategia de producto: los apellidos ID 4 e ID 5 desaparecen del catálogo y dejan paso a una única denominación, ID Tiguan, que busca reconectar el vehículo eléctrico con el imaginario del SUV de combustión más vendido de la marca. No se trata de un simple cambio de pegatina, sino del reflejo de una actualización de mitad de ciclo tan profunda que, según la firma de Wolfsburgo, justifica una nueva identidad comercial.
El chasis, el lenguaje de diseño y buena parte de la experiencia de usuario han sido reescritos.
Sobre el papel, el ID Tiguan es esencialmente un ID 4 revisado a fondo, pero la maniobra persigue un objetivo estratégico claro: que el cliente reconozca el eléctrico con el mismo apellido que llevan sus referencias familiares de combustión. La marca alemana ha entendido que las siglas ID, por sí solas, no generaban el vínculo emocional necesario para competir en el segmento SUV más disputado del mercado.
El movimiento llega en un momento de plena reconfiguración del mercado eléctrico europeo, con una competencia china cada vez más agresiva y un consumidor que exige autonomías reales por encima de los 500 km. Volkswagen responde con una jugada de producto y de imagen: el ID Tiguan no solo compite con cifras, también compite con nombre propio.
"Sustituimos las manillas eléctricas escamoteables del ID 4 por manillas mecánicas convencionales a petición de nuestros propios clientes."
2. Diseño: de hatchback elevado a SUV convencional
El nuevo ID Tiguan adopta el lenguaje de diseño Pure Positive ya visto en el ID Polo y el ID Cross, con barras de luz delanteras y traseras que firman su identidad nocturna. Sin embargo, la transformación más relevante es filosófica: la marca reconoce abiertamente que el aspecto busca ahora acercarse a la convención del SUV tradicional, en lugar de presentarse como un hatchback de altura elevada, que era la lectura que muchos clientes hacían del ID 4.
El detalle que mejor resume esta madurez estética es la línea de hombro, que ahora recorre de forma recta y continua los flancos del coche, en lugar de subir y bajar acompañando los pasos de rueda. Volkswagen ha confirmado que este trazo se convertirá en un elemento definitorio de sus futuros modelos, por lo que el ID Tiguan funciona como avanzadilla del nuevo lenguaje de la marca.
En el plano práctico, la marca ha dado marcha atrás en dos decisiones que generaban rechazo entre los usuarios. La primera, las manillas de puerta eléctricas escamoteables del ID 4, sustituidas por manillas mecánicas convencionales. La segunda, la recuperación masiva de botones físicos en el habitáculo, incluidos los mandos del climatizador.
Volkswagen admite que estos cambios llegan a petición expresa de su propia clientela.
3. Interior: el regreso de los botones físicos y la era de las pantallas
El habitáculo del ID Tiguan representa una reconciliación con el usuario. Tras años de críticas por la dependencia excesiva de las pantallas táctiles, Volkswagen reinstala de forma masiva botones físicos, incluidos los interruptores del control de clima, una de las reclamaciones más repetidas por propietarios y prensa especializada. La ergonomía vuelve a ser un argumento de venta.
El salpicadero, por su parte, se convierte en un escaparate tecnológico: aloja pantallas que recorren de pilar a pilar, en una disposición que incluye la primera pantalla de infoentretenimiento para el pasajero del fabricante alemán. Este display permite el uso de aplicaciones como YouTube, Amazon Prime Video y Spotify, transformando el asiento derecho en un puesto de entretenimiento real durante las recargas.
El cuadro de instrumentos recupera la memoria histórica de la marca. De serie evoca el del Golf Mk4, pero puede configurarse para imitar el del Golf Mk1, el Golf Mk2 Country, el Tiguan Mk1, el Race Touareg del Rally Dakar o incluso el del legendario Beetle. Es un guiño nostálgico que convive con la arquitectura eléctrica más avanzada de la firma.
En cuanto al espacio, el maletero pierde nueve litros frente al ID 4, un ajuste que Volkswagen compensa con un pequeño compartimento bajo el capó, dimensionado específicamente para guardar el cable de carga. Un detalle práctico que resuelve uno de los incordios habituales de la vida eléctrica.
"El nuevo aspecto busca acercar el coche a la convención del SUV, en lugar de ofrecer la apariencia de un hatchback de altura elevada."
4. Cadena de propulsión y química de baterías
La oferta mecánica hereda la base del ID 4 pero eleva la eficiencia. La versión de acceso monta un motor trasero de 188 bhp (190 CV) asociado a una batería de litio-hierro-fosfato (LFP) de 58 kWh. Con ella, Volkswagen espera homologar 280 millas (unos 450 km), una mejora de 15 millas (24 km) respecto a los 426 km anteriores, fruto de la optimización aerodinámica y de la gestión energética.
Por encima se sitúa la variante de mayor autonomía, con un propulsor de 282 bhp (286 CV) y una batería de química NMC —níquel, manganeso y cobalto— de 77 kWh, que dispara el alcance hasta las 373 millas, es decir, unos 600 km. Esa cifra convierte al ID Tiguan en el eléctrico de mayor autonomía de la marca y lo coloca en la primera línea del segmento frente a sus rivales directos.
Para quien demande tracción total, la gama añade un motor delantero adicional que eleva la potencia combinada a 298 bhp (302 CV) con tracción a las cuatro ruedas. Queda por ver si regresará la versión de altas prestaciones GTX. Volkswagen acaba de rebautizarla como GTI en el ID 3, una etiqueta que nunca ha aplicado a un SUV, lo que alimenta la sospecha de que la línea deportiva ha sido aparcada, al menos por ahora.
5. Dinámica, remolque y aterrizaje en el mercado
Más allá de la potencia, Volkswagen ha trabajado la puesta a punto del chasis con nuevos casquillos (bushings) y amortiguadores con válvulas revisadas, orientados a mejorar el confort de marcha. El objetivo es claro: que el ID Tiguan se sienta tan refinado en carretera como un SUV premium, corrigiendo uno de los puntos donde el ID 4 recibía más críticas en el filtrado de irregularidades.
Otra cifra reveladora es la capacidad de remolque frenado, que sube de 1,2 a 2,0 toneladas. Este salto amplía de forma notable el abanico de uso del vehículo, permitiendo arrastrar caravanas y remolques medianos que eran inalcanzables para su predecesor, y lo posiciona como una alternativa real para familias activas frente a los SUV eléctricos de tono más urbano.
Las primeras unidades del ID Tiguan llegarán a los concesionarios del Reino Unido a principios del próximo año, con precios desde unas 36.000 libras (aproximadamente 42.000 €). La marca confía en que el modelo sea elegible para la subvención británica al vehículo eléctrico de 1.500 libras, como lo fue el ID 4, lo que rebajaría aún más la barrera de entrada.
Con esta jugada, Volkswagen no solo renombra un modelo: reescribe su relación con el cliente del SUV eléctrico. Si el ID 4 fue la primera incursión, el ID Tiguan quiere ser el producto maduro, el que convenza a quien todavía duda entre combustión y electricidad.
"El cambio de nombre refleja hasta qué punto el coche ha sido actualizado y nuestra decisión de alinear los eléctricos con nuestros modelos de combustión de referencia."
Ficha técnica · 8 datos
- Motor versión base
- Trasero, 190 CV (188 bhp)
- Batería base
- 58 kWh LFP
- Autonomía base
- 450 km (280 millas)
- Versión Long Range
- 286 CV (282 bhp)
- Batería Long Range
- 77 kWh NMC
- Autonomía máxima
- 600 km (373 millas)
- Versión tracción total
- Doble motor, 302 CV (298 bhp)
- Capacidad de remolque frenado
- 2.000 kg (antes 1.200 kg)
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: cuando el nombre pesa más que el chasis
El verdadero mérito del ID Tiguan no está bajo el capó, sino en la cabeza del cliente. Volkswagen ha entendido que el problema del ID 4 nunca fue la mecánica, sino la identidad: un eléctrico con apellido de crossover, sin gancho emocional, que no terminaba de convencer al comprador tradicional de SUV. Renombrarlo como Tiguan es una concesión psicológica inteligente, una forma de decirle al usuario apegado al Tiguan de combustión que su ecosistema ahora también es eléctrico.
Los botones físicos, las manillas mecánicas y la línea de hombro recta son guiños a un cliente que se resistía a la digitalización impuesta. Volkswagen corrige el rumbo con pragmatismo alemán, reconociendo errores de usuario sin renunciar a la tecnología. El reto ahora es la autonomía de 600 km y el precio: si estos dos factores encajan, el ID Tiguan puede convertirse en el eléctrico alemán capaz de frenar la marea china en Europa.
La batalla del SUV eléctrico familiar acaba de empezar y este movimiento la reordena por completo.
REVOLUCIÓN TÉCNICA
El Volkswagen ID Tiguan no es un simple cambio de nombre: es la corrección de rumbo que Volkswagen necesitaba. Con 600 km de autonomía, 302 CV en tracción total, 2.000 kg de remolque y la recuperación de la ergonomía física, la marca alemana convierte su eléctrico más vendido en un SUV maduro, capaz de competir de tú a tú con la élite del segmento. Si el precio y la llegada a los concesionarios se cumplen, el ID Tiguan se erige como el asalto definitivo alemán al mercado eléctrico familiar.
Prueba sin piedad cada volante, base direct drive, triple monitor y butaca de competición que sale al mercado.



