¿Por qué Alpine dejó escapar la victoria en Fuji por no sacrificar a uno de sus A424?
Alpine dominó Fuji, pero no sacrificó un A424 en el último coche de seguridad y Toyota lo aprovechó. Lapierre asume el fallo; Martins acaricia la victoria.

Resumen de la noticia
Alpine perdió una victoria casi segura en Fuji al no sacrificar a uno de sus A424 durante el último coche de seguridad; Toyota y BMW hicieron repostajes cortos y saltaron adelante.
Victor Martins (Alpine n.º 36) terminó a poco más de medio segundo del Toyota n.º 8 de Ryo Hirakawa; Alpine sumó 30 puntos, su mayor botín en una carrera.
Los puntos mantienen a Alpine en la lucha por el campeonato de Hipercar, pero el error estratégico deja claro que deberá priorizar a un coche si quiere pelear victorias ante Toyota, BMW y Ferrari.
En esta noticia
1. Dominio Alpine y el giro de Fuji
Alpine llegó a Fuji con la velocidad suficiente para pelear la victoria y, durante buena parte de las 6 Horas, sus dos A424 parecieron tenerla controlada. Victor Martins, al volante del n.º 36, y Charles Milesi, en el n.º 35, se mantuvieron en las posiciones delanteras mientras la carrera se desarrollaba con interrupciones y estrategias cruzadas. El ritmo del equipo francés no era flor de un día: ya venían de otro fin de semana en el que habían estado al frente.
Sin embargo, la cuarta y última aparición del coche de seguridad, a 58 minutos del final, reordenó por completo la clasificación. Martins lideraba a Milesi, pero ambos cayeron al tercer y quinto puesto en la relanzada. La razón fue simple y cruel: Toyota y BMW aprovecharon para hacer repostajes cortos, mientras Alpine mantuvo a sus dos coches en pista más tiempo y luego los metió juntos en boxes.
Martins se recuperó desde la quinta plaza hasta la segunda, pero se quedó a poco más de medio segundo del Toyota n.º 8 de Ryo Hirakawa. La victoria escapó por una fracción mínima, justo cuando el A424 había demostrado ser el coche a batir. Para Alpine, el resultado final fue agridulce: segundo y cuarto, con 30 puntos, su mayor botín en una sola carrera, pero sin el triunfo que parecía destinado.
"Fue un sentimiento agridulce. Ponemos un coche en el podio, sumamos una cantidad récord de puntos en una carrera, pero siempre es decepcionante no ganar cuando tienes los coches al frente durante la mayor parte de la carrera."
2. La decisión que lo cambió todo: no sacrificar un A424
La decisión clave no fue de pilotos, sino de estrategia. Nicolas Lapierre, director deportivo de Alpine, explicó que bajo el último coche de seguridad el equipo optó por no sacrificar a ninguno de sus dos coches. En lugar de priorizar al que iba delante y hacer una parada rápida para asegurar la victoria, Alpine llamó a ambos A424 al mismo tiempo.
Esa elección, aunque coherente con el espíritu de equipo, les costó tiempo en la calle de boxes y permitió que varios rivales los superaran.
Lapierre no escondió la responsabilidad. «Fue mi decisión, así que asumo la responsabilidad», declaró. El director deportivo reconoció que el equipo pudo haber ganado si hubiera sacrificado un coche, pero prefirió mantener a los dos en la pelea.
En el deporte de resistencia, donde los intereses del equipo y de cada tripulación chocan constantemente, la apuesta fue noble... y dolorosa.
La posición de los garajes también influyó. El coche n.º 35 estaba delante del n.º 36, lo que obligó a Martins a esperar o adaptar su parada. Esa geometría de la calle de boxes convirtió una decisión colectiva en una pérdida concreta de segundos.
En una carrera decidida por medio segundo, cada detalle contó.
3. Estrategia de neumáticos y repostaje: Toyota juega sus cartas
Martins explicó por qué cambió neumáticos en la parada final cuando otros optaron por no hacerlo. «Hicimos neumáticos porque nuestro coche hermano estaba delante y no perdíamos tiempo por él... No perdimos tiempo en cambiarlos, era una ventaja, por eso lo hicimos», dijo.
La lógica era que, al estar el n.º 35 delante, la parada del n.º 36 no se vería penalizada por tráfico interno. Pero el contexto general de la carrera ya estaba en contra.
Toyota tomó la decisión opuesta y le funcionó. El equipo japonés hizo un repostaje corto, anticipando que el coche de seguridad se prolongaría tras el accidente de Finn Gehrsitz con el McLaren 720S GT3 Evo en la curva 1. Además, no cambió neumáticos, lo que le ahorró tiempo valioso.
Estaban al final de la calle de boxes y podían ver lo que hacían los demás antes de soltar el coche. Fue una jugada calculada que les entregó la ventaja definitiva.
BMW también se sumó a la estrategia agresiva, mientras Alpine se quedó atrapado en su propia coherencia. Martins reconoció el mérito de Toyota: «Creo que hicieron un buen trabajo. Apostaron, funcionó, anticiparon bien.
Estaban en posición de hacerlo». En la batalla final, Hirakawa aguantó la presión de Martins y selló una victoria que, medio segundo antes, parecía improbable.
"El factor clave fue bajo el último coche de seguridad: no queríamos sacrificar un coche, así que metimos a ambos en boxes al mismo tiempo. Perdimos tiempo y nos adelantaron varios coches. Al final podríamos haber ganado y haber dejado atrás al otro, si lo hubiéramos sacrificado, pero decidimos ir con el espíritu de equipo y tener los dos coches al final. Fue mi decisión, así que asumo la responsabilidad."
4. Telemetría y rendimiento: el A424 «sobre raíles»
El ritmo del Alpine A424 fue suficiente para ilusionar. Martins describió el coche como «sobre raíles» y destacó el trabajo del equipo. La pole se adjudicó por defecto después de que se cancelara la clasificación, pero el francés cree que habrían peleado por ella igualmente.
El A424, con chasis Oreca y motor V6 biturbo de 3.4 litros, mostró una ventana de rendimiento muy sólida en Fuji, incluso con las limitaciones del Balance de Rendimiento.
En términos de telemetría, el punto fuerte fue la consistencia en el primer y segundo sector, donde Martins pudo mantener a raya a sus rivales durante los relevos largos. La debilidad apareció en la relanzada: con neumáticos más fríos y tráfico, el A424 perdió la posición ante coches que habían arriesgado con compuestos usados y menos combustible. La diferencia no fue de velocidad pura, sino de gestión de fases.
El propio Martins admitió que Fuji era un circuito nuevo para él: lo descubrió el viernes en los entrenamientos. Aun así, peleó la victoria contra un piloto con mucha más experiencia en la pista japonesa, como Hirakawa. Esa curva de aprendizaje, sumada al ritmo mostrado, explica por qué Alpine sale de Japón con confianza aunque sin el trofeo principal.
5. Consecuencias en el campeonato y hoja de ruta
Con 30 puntos, Alpine firmó su mejor cosecha en una sola cita del WEC. Martins subió a su primer podio como piloto de la categoría y Milesi completó la remontada hasta la cuarta plaza. El botín mantiene al equipo en la pelea por el campeonato de Hipercar, pero también deja una lección incómoda: en el deporte de resistencia, a veces hay que elegir entre el bien colectivo y la victoria inmediata.
Toyota, por su parte, se llevó el liderato de puntos con el n.º 8, un golpe psicológico a dos carreras del final. La marca japonesa no fue la más rápida en ritmo puro durante todo el fin de semana, pero ejecutó mejor la estrategia bajo presión. Esa es, precisamente, la diferencia entre aspirar a ganar y ganar.
Alpine tendrá dos citas para buscar su primera victoria de la temporada. Martins se mostró seguro de cara a Barcelona, un trazado que conoce: «Tengo el 100 por ciento de confianza de que puedo rendir al 100 por ciento allí. Tenemos todo sobre la mesa para ganar antes del final de la temporada».
La velocidad está. La pregunta es si, en la próxima encrucijada, Alpine sacrificará un coche para asegurar el triunfo.
"Iba por delante. Lo intenté, pero no tuve suficientes vueltas. Una o dos más, quizás... Él lo hizo bien. Quería adelantarlo, ganar en casa de Toyota, pero es bonito pelear así."
Ficha técnica · 8 datos
- Categoría
- Hipercar (LMDh)
- Coche Alpine
- Alpine A424
- Chasis
- Oreca
- Motor Alpine
- V6 biturbo 3.4L
- Potencia combinada
- ≈500 kW / 680 CV
- Peso mínimo Hipercar
- 1.030 kg
- Margen de victoria en Fuji
- ≈0,5 s
- Puntos Alpine en Fuji
- 30
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: El precio del espíritu de equipo
Alpine perdió en Fuji por intentar mantener a sus dos coches en la pelea, una decisión romántica pero cara. En el deporte de resistencia moderno, donde cada segundo de boxes vale oro, la prioridad debe ser el coche que tiene la victoria a tiro. Toyota lo entendió: con un repostaje corto y sin cambiar neumáticos, transformó una aparente derrota en un triunfo.
Lapierre asumió la responsabilidad, pero el episodio deja una pregunta incómoda: ¿puede Alpine pelear un campeonato sin aplicar órdenes de equipo en momentos decisivos? La velocidad del A424 ya no está en duda. La madurez estratégica, sí.
POLÉMICA EN PISTA
Alpine tuvo la victoria en sus manos y la dejó ir por no sacrificar a uno de sus A424. Toyota ejecutó la estrategia perfecta y se llevó el triunfo y el liderato. La nobleza de equipo no llena el casillero de victorias.
Cubre los relevos nocturnos, la niebla en Eifel y la batalla implacable entre Porsche, BMW, Ferrari y Mercedes en las pistas más míticas.



