¿Favoritismo encubierto o simple prudencia? Honda enfría la polémica tras las explosivas palabras del presidente de la FIA sobre Alonso
Honda responde con calma a las declaraciones del presidente de la FIA sobre ayudas al motor tras el calvario de Alonso en el GP de España 2026.

Resumen de la noticia
Honda niega conocer cualquier plan de la FIA para rescatar su unidad de potencia y asegura que su única estrategia es el desarrollo interno, tras las polémicas declaraciones de Ben Sulayem sobre un 'algo legal' hecho en mayo.
Alonso cruzó la meta en 17ª posición a dos vueltas del líder, mientras Stroll abandonó tras apenas 12 giros en el GP de España 2026.
La situación amenaza con desestabilizar el mercado de pilotos y motoristas de cara a 2027, con Alonso coqueteando con el WEC y Honda bajo presión por evitar una retirada humillante del bicampeón.
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1. El 'algo legal' que encendió la mecha en Madrid
El viernes del Gran Premio de España 2026, en el marco del 'New Economy Forum' celebrado en Madrid, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, pronunció unas declaraciones que cayeron como una bomba en el paddock. Refiriéndose a Fernando Alonso, afirmó haberlo visto 'muy triste' y reveló una conversación en la que le espetó al asturiano que entendía lo 'inaceptable' de verse último en su propia casa tras haber sido bicampeón del mundo. Hasta ahí, un gesto de empatía institucional.
El problema llegó cuando, hablando de Honda, el emiratí aseguró que la FIA 'hizo algo a principios de mayo, legalmente, para el equipo, a nivel del motor, para que progresara'. La frase, deliberadamente ambigua, disparó todas las alarmas: ¿se estaba insinuando un trato de favor hacia el motorista japonés para evitar una retirada de Alonso? ¿Existía un paquete de concesiones oculto que otorgara a Honda una ventaja competitiva artificial?
Según la información recabada por Motorsport.com, esa alusión hacía referencia en realidad a algo mucho menos escandaloso: el aumento del techo presupuestario asignado a los motoristas cuyas prestaciones presentan un déficit que supera cierto umbral reglamentario. Es decir, el mecanismo de compensación económica ya previsto en el reglamento para fabricantes rezagados, no una puerta trasera hacia la trampa técnica.
Sin embargo, la duda ya estaba sembrada. En el paddock comenzaron a circular rumores sobre posibles modificaciones de los motores para 2027 o sobre un nuevo paquete de concesiones diseñado específicamente para rescatar a Honda del pozo en el que se encuentra sumido desde el arranque de la era 2026. La FIA, consultada al respecto, se limitó a recordar que por ahora no tiene conocimiento de ningún proyecto de ese tipo.
"No sé nada, pero él lo está pensando mucho. No creo que pueda proponernos una solución milagrosa. Simplemente nos centramos en nuestro plan de desarrollo y trabajamos muy duro para mejorar nuestro rendimiento. Esa es nuestra estrategia por el momento."

2. Orihara y la prudencia del samurái: 'No hay solución milagrosa'
El domingo por la noche, ya con la bandera a cuadros ondeando sobre el trazado madrileño, Honda fue requerida para responder a las palabras de Ben Sulayem. Lejos de cualquier fantasía de favoritismo institucional, Shintaro Orihara, director general e ingeniero jefe de Honda F1, eligió el camino de la prudencia y la contención. Su respuesta fue un ejercicio de humildad corporativa que contrasta con la gravedad del momento deportivo que atraviesa la marca.
'No sé nada, pero él lo está pensando mucho', declaró Orihara con una serenidad que resultaba casi desconcertante tras las insinuaciones del presidente. 'No creo que pueda proponernos una solución milagrosa. Simplemente nos centramos en nuestro plan de desarrollo y trabajamos muy duro para mejorar nuestro rendimiento.
Esa es nuestra estrategia por el momento'.
El dirigente japonés insistió en que no tenía 'ni idea' de si Ben Sulayem había transmitido algo directamente a Honda sobre esta cuestión. Un mensaje de distanciamiento calculado: Orihara sabe que cualquier reconocimiento de un trato privilegiado sería letal para la reputación del programa, y que la única salida honorable para Honda es la vía técnica, por lenta y dolorosa que sea.
No es la primera vez que Honda vive una situación así. Su paso por McLaren entre 2015 y 2017 fue un calvario de fiabilidad y prestaciones que terminó en divorcio anticipado. Ahora, con Aston Martin, el guion parece repetirse —aunque las causas sean distintas—, y la marca nipona sabe que necesita resultados en pista, no favores en los despachos.
3. El desastre de España: Alonso 17º y Stroll KO en doce vueltas
Los números del Gran Premio de España 2026 para Aston Martin son un retrato descarnado de la crisis. Alonso cruzó la meta en 17ª posición, a dos vueltas del vencedor, en una carrera calificada por muchos como 'anónima' y solo salpicada por un toque con Carlos Sainz que puso el foco —sin duda a su pesar— en los dos españoles en casa. Stroll, por su parte, tuvo que abandonar tras apenas doce giros, víctima de un AMR26 que sencillamente no aguanta el ritmo de carrera.
El fin de semana del bicampeón estuvo marcado, además, por una nueva salida acerba contra los F1 2026, una regulación que no solo no le favorece, sino que penaliza su estilo de conducción. Alonso, acostumbrado a pelear por victorias, se ve ahora atrapado en un monoplaza incapaz de acercarse al rendimiento del grupo medio, y sus declaraciones post-carrera han sonado a ultimátum encubierto.
Lo más sangrante es que este resultado llegaba después de un aparente repunte. La introducción de evoluciones de chasis y motor permitió a la escudería británica sumar dos puntos en Zandvoort, alimentando la esperanza de una curva ascendente. Pero los Grandes Premios posteriores han desmentido esa ilusión: el déficit de potencia y la falta de eficiencia aerodinámica siguen siendo un lastre insalvable.
El contexto es aún más delicado porque el propio Alonso ha dejado entrever su interés en el WEC con Aston Martin para 2027. Si la F1 sigue siendo este sufrimiento semanal, la retirada del asturiano no sería descabellada, y su salida arrastraría consigo cualquier justificación comercial para que Honda mantenga su programa en la máxima categoría.
"Lo vi muy triste. Le dije: 'Fernando, entiendo que sea inaceptable que llegues a tu propio país y que, después de haber sido dos veces campeón del mundo, ahora te encuentres en la última posición'. Hicimos algo a principios de mayo, legalmente, para el equipo, a nivel del motor, para que progresara."
4. El reglamento 2026 y la trampa de la convergencia técnica
Para entender el trasfondo del 'algo legal' mencionado por Ben Sulayem, hay que bucear en la estructura reglamentaria del motor 2026. La FIA introdujo un mecanismo de equilibrio de prestaciones que permite aumentar el techo presupuestario de los fabricantes cuyo déficit de rendimiento supere un umbral medido en banco de pruebas. Esta herramienta, diseñada para evitar que un solo motorista domine durante ciclos completos de reglamento, es la que se activó para Honda a principios de mayo.
No se trata de un regalo, sino de una compensación económica que permite al fabricante rezagado invertir más recursos en desarrollo sin violar el límite presupuestario global. Pero la percepción pública, especialmente después de que Ben Sulayem lo mencionara en un foro abierto sin matices, es la de un favoritismo institucional. Y esa percepción, en un deporte donde cada décima se mide con sensores, es casi tan dañina como la propia falta de rendimiento.
A nivel técnico, las unidades de potencia 2026 representan el mayor desafío de ingeniería en la historia moderna de la F1. La división equitativa entre potencia térmica y eléctrica —aproximadamente un 50% cada una— exige una integración perfecta entre el V6 turbo de 1.6 litros y el sistema de recuperación de energía. Honda, probablemente, subestimó la complejidad de gestionar el flujo energético en carrera, lo que explicaría las deficiencias tanto en clasificación como en ritmo de carrera.
La pregunta que sobrevuela el paddock es si el mecanismo de convergencia será suficiente para que Honda acorte la distancia con los motoristas punteros, o si, por el contrario, se quedará corto y la marca japonesa optará por abandonar tras 2026. La respuesta no está en los despachos de la FIA, sino en las actualizaciones que Honda consiga llevar a pista antes del final de temporada.
5. El efecto dominó: mercado de pilotos, reputación y futuro de Honda
Las consecuencias de esta polémica trascienden lo meramente deportivo. En lo contractual, la situación de Alonso es un polvorín. Su contrato con Aston Martin está vinculado a un rendimiento mínimo esperado, y aunque el asturiano ha demostrado una paciencia encomiable, sus declaraciones sobre el WEC y las constantes alusiones a los problemas del AMR26 indican que su cabeza ya evalúa escenarios alternativos.
Si Alonso se va, Honda pierde su mayor activo publicitario y su principal argumento para justificar la inversión.
En el plano reputacional, Honda queda en una posición incómoda: por un lado, niega conocer ayudas; por otro, está claro que se han beneficiado del mecanismo presupuestario. La narrativa de 'marca rescatada por la FIA' es tóxica en un paddock donde los equipos rivales no dudan en señalar con el dedo cualquier ventaja regulatoria. Los comentarios de Ben Sulayem, aunque bienintencionados, han colocado a Honda en el punto de mira.
El mercado de motoristas también se mueve. Si Honda no remonta, la FIA podría verse obligada a introducir nuevas medidas de convergencia, lo que abriría un debate sobre la equidad del sistema. Y si, por el contrario, Honda remonta gracias al mayor presupuesto, los rivales exigirán una revisión del umbral que activa la compensación.
En cualquier caso, la estabilidad reglamentaria de 2026 queda tocada.
Para Aston Martin, el escenario es igualmente complejo. La escudería de Silverstone necesita puntos y visibilidad para justificar su inversión, y los resultados actuales no acompañan. La llegada de nuevas evoluciones es urgente, pero también los movimientos en el mercado de pilotos —con rumores sobre Sainz, Norris y otros— pueden reconfigurar la parrilla antes de lo esperado.
Si Alonso cuelga el casco en F1, Aston Martin necesitará un reemplazo de primer nivel, y no será fácil convencer a nadie de subirse a un coche que hoy es el hazmerreír de la parrilla.
"No tengo ni idea. Simplemente trabajamos muy duro para mejorar nuestro rendimiento."
Ficha técnica · 8 datos
- Unidad de potencia
- Honda 1.6L V6 Turbo Híbrida
- Reparto de potencia 2026
- 50% motor térmico / 50% eléctrico
- Potencia estimada
- ≈1.000 CV
- Combustible
- 100% sostenible (E-fuel)
- Posición de Alonso en España
- 17º a dos vueltas
- Vueltas de Stroll antes del abandono
- 12 giros
- Puntos de Aston Martin en Zandvoort
- 2 unidades
- Chasis
- Aston Martin AMR26
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: Cuando el presidente habla más de la cuenta, el paddock paga el precio
Hay declaraciones que, por mucha buena intención que escondan, son gasolina sobre un fuego que Fórmula 1 no necesita. Ben Sulayem quiso mostrar cercanía con Alonso, empatía con un campeón humillado en casa, y terminó metiendo a Honda en un laberinto reputacional del que difícilmente saldrá sin rasguños. Porque el problema no es la existencia del mecanismo presupuestario —está en el reglamento, es público y legítimo—, sino la forma en que se comunicó: un 'hicimos algo' que suena a conspiración cuando en realidad es una cláusula de convergencia.
La FIA debería tener un protocolo de comunicación más riguroso, porque en un deporte donde cada gramo de ventaja se audita con microscopio, la ambigüedad del máximo responsable es una irresponsabilidad. Orihara, en cambio, actuó con la sensatez de quien sabe que su marca se juega algo más que puntos: la dignidad de su programa. Su respuesta —'no hay solución milagrosa'— es un golpe de realidad para quienes esperaban favores institucionales.
Honda no necesita caridad; necesita que su V6 híbrido funcione. Y eso, hoy por hoy, está más cerca del deseo que de la telemetría. Lo verdaderamente preocupante para el deporte es que la desesperación de Alonso y la fragilidad de Honda están alimentando una narrativa de manipulación regulatoria que daña la credibilidad de todos.
Si el bicampeón acaba en el WEC en 2027 —y cada día parece más probable—, la F1 habrá perdido a uno de sus últimos titanes por no haber sabido gestionar la transición reglamentaria. Y entonces no habrá 'algo legal' que lo arregle.
POLÉMICA EN PISTA
La FIA confirma que no hay planes ocultos para rescatar a Honda, pero las declaraciones de Ben Sulayem han dejado una sombra de duda que el motorista japonés intenta disipar con prudencia. Mientras tanto, Alonso y Aston Martin siguen atrapados en una espiral de resultados desastrosos que amenaza con poner fin a la era del asturiano en la F1 antes de que llegue 2027.
Más de 14 años recorriendo el paddock de F1, analizando la trastienda de los garajes de Maranello, Silverstone y Spielberg.



