¿Electrificar un mito? Así es el Range Rover Electric 2027
542 CV, 850 Nm y 536 km de autonomía. El todoterreno de lujo más emblemático abraza la electricidad sin renunciar a su ADN. Primera prueba en Gaydon.
Range Rover incorpora por primera vez en 57 años un sistema de propulsión 100% eléctrico, manteniendo la plataforma de lujo y capacidades off-road.
542 CV, 850 Nm, 0-100 km/h en 4,3 s, autonomía EPA de 536 km.
Llegará a los concesionarios en 2027 con un precio inicial de $140,550, elevando la gama como el tope de lujo electrificado.
1. Diseño y herencia: la electricidad no altera el ADN
El Range Rover Electric ha sido desarrollado con una obsesión: que nadie confunda este modelo con una versión híbrida o de combustión. Por eso, los cambios estéticos son mínimos, limitados a una parrilla reinterpretada, llantas aerodinámicas y paneles inferiores que optimizan el flujo de aire. La silueta icónica, con sus líneas rectas y su postura imponente, se mantiene intacta, y el interior apenas sufre modificaciones, con la misma disposición de lujo y materiales nobles.
Este enfoque conservador es una declaración de intenciones: Land Rover no quiere que la electrificación sea un cambio traumático, sino una evolución natural. La marca ha aprendido de la historia, cuando el primer Range Rover de 1970 rompió moldes sin abandonar la funcionalidad. Ahora, el reto es integrar una batería de 119 kWh sin sacrificar espacio ni confort, algo que se ha logrado gracias a un rediseño del piso que no afecta al habitáculo.

2. Motorización y rendimiento: potencia y suavidad en un solo paso
Bajo la carrocería, dos motores eléctricos alimentan las cuatro ruedas de forma permanente. La potencia combinada es de 542 CV y el par máximo alcanza los 850 Nm, cifras que convierten al Range Rover Electric en el más potente de su gama en lanzamiento. Con esta configuración, la aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 4,3 segundos, una marca sorprendente para un SUV de lujo de más de 2,5 toneladas.
Hemos tenido la oportunidad de realizar un breve recorrido en un prototipo en las instalaciones de Gaydon, y la impresión es contundente: la entrega de potencia es inmediata pero perfectamente dosificada, y el confort de marcha es excepcional. La suspensión neumática con altura ajustable absorbe las irregularidades con una suavidad que roza lo irreal, mientras el aislamiento acústico convierte cada viaje en una experiencia casi espiritual.

3. Tecnología off-road: control eléctrico y vadeo de altura
Land Rover ha aprovechado la electrificación para llevar sus capacidades todoterreno a un nuevo nivel. El sistema de gestión de tracción eléctrico es capaz de detectar y corregir el deslizamiento de las ruedas en solo 50 milisegundos, unas 100 veces más rápido que en un vehículo de combustión. Esto permite un control de tracción casi quirúrgico en superficies deslizantes, como roca mojada o barro.
Las pruebas fuera de carretera en el centro de Gaydon incluyeron pendientes pronunciadas y tramos pedregosos, que el Range Rover Electric superó con una facilidad pasmosa. Además, el modo de conducción de un solo pedal, típico en los eléctricos, resulta especialmente útil en descensos pronunciados, ya que permite modular la velocidad con el acelerador y evitar tirones. La capacidad de vadeo se mantiene en 88,9 cm (35 pulgadas), la misma que la versión de combustión, garantizando que el eléctrico no renuncia a su espíritu aventurero.

4. Autonomía y carga: la promesa de viajar sin límites
El paquete de baterías de 119 kWh se asocia a una arquitectura de 800 voltios, la misma que utilizan los eléctricos más avanzados del mercado. Esto permite una carga rápida en corriente continua de hasta 350 kW, con la que se puede pasar del 10% al 80% de carga en solo 22 minutos. Además, en diez minutos de carga se recuperan aproximadamente 201 kilómetros de autonomía, una cifra que convierte al Range Rover Electric en un viajero de larga distancia verdaderamente práctico.
La autonomía estimada por la EPA es de 536 kilómetros, una cifra competitiva para un SUV de este tamaño y peso. Todos los modelos incluyen de serie un puerto de carga NACS, el estándar adoptado por la mayoría de los fabricantes en Norteamérica, y la aplicación móvil permite preacondicionar la batería y controlar el clima y la purificación del aire desde el smartphone. No cabe duda: Land Rover ha querido que la ansiedad por la autonomía sea un recuerdo del pasado.
5. Precios, versiones y personalización a medida
El Range Rover Electric 2027 tendrá un precio inicial de $140,550, una cifra superior en unos 24.800 dólares al modelo base de combustión, pero bastante razonable si se compara con el híbrido enchufable P550e, que parte de $131,350. Más que un simple SUV eléctrico, se posiciona como el tope de gama dentro de la familia Range Rover, con una edición especial First Edition limitada disponible en colores Belgravia Green, Santorini Black y Varesine Blue.
La edición First Edition incluye un interior en tono Light Cloud con tapicería Ultrafabric, un material sintético de alta calidad que Land Rover denomina “cuero vegano” y que subraya el compromiso con la sostenibilidad. No obstante, quien desee cuero genuino lo tendrá disponible como opción. Además, el programa de personalización Bespoke abre un mundo de posibilidades casi infinitas, permitiendo a cada cliente crear un Range Rover Electric único, con combinaciones de colores y materiales exclusivos que refuerzan la condición de objeto de lujo aspiracional.
"El Range Rover Electric es el Range Rover más silencioso y refinado que jamás hemos creado, pero mantiene intacta su presencia y su capacidad de dominar cualquier terreno."
"El control de tracción eléctrico responde en 50 milisegundos, algo que ningún sistema térmico puede igualar. Eso nos permite un control más preciso en condiciones extremas."
"Con la carga de 350 kW y la arquitectura de 800 V, recuperas unos 200 km de autonomía en diez minutos, una cifra que transforma la experiencia de viaje."
La Firma de AL CORTE: Electrificar un icono sin perder el alma
El Range Rover Electric no es un simple SUV eléctrico de lujo; es la prueba de que una marca puede abrazar el futuro sin sacrificar su identidad. Land Rover ha hecho los deberes: mantiene el diseño, mejora las capacidades off-road y ofrece una autonomía competitiva. El único punto de fricción es el precio, elevado, pero comprensible en un segmento donde la exclusividad se paga cara. La verdadera hazaña es que, según nuestra breve prueba, el eléctrico se siente tan capaz y refinado como su homólogo de combustión. Estamos ante un hito que marcará un antes y un después en la historia de la marca y del lujo off-road.
El Range Rover Electric demuestra que se puede electrificar un mito sin perder su carácter, con cifras técnicas sobresalientes y una autonomía competitiva. Un paso audaz que redefine el lujo off-road.
Egresada de diseño industrial en Turín. Analiza las líneas esculturales, conductos NACA y la estética de los autos más bellos.
