¿El mítico BMW M1 Procar aterriza en Rennsport? El 'rey del Ring' afila su garra en el DLC Kings of the Ring
Rennsport suma el BMW M1 Procar al DLC Kings of the Ring, con la Nordschleife no-GP y mejoras de FFB. El clásico de 470 CV vuelve a la simulación.

Resumen de la noticia
Rennsport añade el BMW M1 Procar como segundo de los tres coches del DLC 'Kings of the Ring', junto al ya confirmado KTM X-Bow GT2 y un tercer modelo aún por desvelar, además del layout de Nordschleife sin configuración de GP ni de 24 horas.
470 CV a 9.000 rpm desde un seis en línea atmosférico M88/1 de 3.5 litros, 1.020 kg de peso y caja manual de 5 relaciones: una relación peso-potencia de 2,17 kg/CV sin ninguna ayuda electrónica.
El pack llega en septiembre de 2026 e irá incluido sin coste adicional para los propietarios de la Deluxe Edition, con mejoras de calidad de vida en la IA de rivales en un jugador y en el force feedback de los volantes, lo que refuerza la apuesta de Rennsport por el contenido histórico frente a sus competidores directos.
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1. Un campeonato nacido de un cambio de reglamento
El BMW M1 fue un proyecto extraordinariamente ambicioso y, en su génesis, un quebradero de cabeza industrial. Nacido a mediados de los setenta, el superdeportivo de motor central contó con un chasis diseñado por Gianpaolo Dallara, una carrocería firmada por Giorgetto Giugiaro, el asesoramiento técnico de Lamborghini en la fase inicial y un ensamblaje final que acabó encargándose a Baur en Stuttgart ante los problemas financieros de la marca italiana. BMW pretendía homologarlo como Group 4 y batirse con Porsche en los grandes escenarios de resistencia y turismos.
El plan se torció cuando la FIA endureció los requisitos de producción para la homologación en Group 4: se exigían 400 unidades en lugar de las cifras mucho más laxas de temporadas anteriores, y BMW no llegaba a tiempo con el ritmo de fabricación. De golpe, la marca bávara tenía un coche de carreras sin campeonato donde correr.
La solución fue tan elegante como arriesgada: crear su propia serie monomarca. Nacido con el respaldo de BMW Motorsport y con Jochen Neerpasch como arquitecto, el Procar se convirtió en la categoría de apoyo estrella de los grandes premios europeos de Fórmula 1 en 1979 y 1980. Todos los coches eran mecánicamente idénticos, preparados por el propio departamento de competición de la marca, lo que convertía cada carrera en un duelo puro de pilotaje.
"El Procar era el coche más honesto que he pilotado nunca. No había electrónica que te salvara: si cometías un error, te lo cobraba en la misma curva, pero si tenías el valor suficiente, te devolvía todo lo que le dabas."

2. M88/1: la orquesta de seis cilindros que subía a 9.000 rpm
El corazón del Procar era el M88/1, un seis cilindros en línea atmosférico de 3.453 centímetros cúbicos con culata de 24 válvulas, doble árbol de levas en cabeza e inyección mecánica Kugelfischer. Entregaba unos 470 CV a un régimen de 9.000 vueltas, cifras absolutamente salvajes para la época y obtenidas sin ninguna ayuda de sobrealimentación ni gestión electrónica moderna. El par motor, en torno a los 390 Nm, llegaba alto y exigía mantener el motor en una ventana de revoluciones estrecha.
La preparación Procar añadía un kit aerodinámico de inspiración Group 4: pasos de rueda ensanchados para alojar neumáticos más anchos, faldones laterales, un frontal rebajado y un gran alerón trasero montado sobre soportes que buscaban cargar el eje posterior. El resultado era un coche de 1.020 kilogramos con una relación peso-potencia de apenas 2,17 kg por caballo, capaz de superar los 300 km/h de velocidad punta en circuitos rápidos.
En términos de telemetría de época, el M1 Procar era un coche de frenada tardía y tracción delicada: el motor central trasero y la ausencia de ayudas hacían que el reparto de masas se notara en cada transferencia de carga. La suspensión, con dobles triángulos y amortiguadores ajustables, permitía trabajar el balance, pero el diferencial de deslizamiento limitado y la caja manual ZF de cinco relaciones obligaban a un talante muy quirúrgico con el pie derecho.
3. La parrilla más cara del planeta, en pista y sin excusas
El gran golpe de efecto del Procar fue el casting. Al coincidir con los fines de semana de Fórmula 1, BMW consiguió que pilotos oficiales de distintos equipos subieran a un coche idéntico y dirimieran sus diferencias sin la coartada del chasis o del motor. En la parrilla se vieron nombres como Niki Lauda, Nelson Piquet, Mario Andretti, Alan Jones, Clay Regazzoni, Jacques Laffite, Didier Pironi, Patrick Tambay, Hans-Joachim Stuck o Manfred Winkelhock, entre muchos otros.
El primer título, en 1979, cayó del lado de Lauda, que en aquel momento vivía una temporada compleja en Fórmula 1. Al año siguiente, Piquet se llevó el campeonato, consolidando la idea de que el Procar era un termómetro fiable del talento puro. La serie también dejó una huella trágica con el accidente mortal de Markus Höttinger en Hockenheim en 1980, un episodio que subrayó la dureza del formato y la ausencia de margen de error de aquellos coches.
A nivel competitivo, la categoría demostró algo que hoy sigue siendo el argumento de venta de cualquier monomarca seria: cuando el material es idéntico, el piloto se queda desnudo. La clasificación era un ejercicio de precisión y las salidas, un cuerpo a cuerpo sin concesiones, con coches de más de 300 km/h y frenadas sin ABS en las que cada metro contaba. Ese ADN es exactamente lo que Rennsport quiere capturar en simulación.
"Correr contra Lauda, Andretti o Prost con coches idénticos fue la mejor escuela de mi carrera. Ahí no importaba el presupuesto ni el equipo: solo importaba quién frenaba más tarde y quién tenía la muñeca más fina."
4. Rennsport, el DLC Kings of the Ring y una Nordschleife sin atajos
Rennsport ha desvelado el M1 Procar mediante un teaser oscuro con la leyenda 'A real pro', confirmándolo como segundo de los tres coches del paquete 'Kings of the Ring'. El primero en anunciarse fue el KTM X-Bow GT2, un GT2 moderno de fibra de carbono y aerodinámica extrema, con lo que el DLC plantea un contraste deliberado: un GT contemporáneo de altísima carga aerodinámica frente a un clásico de los setenta sin ayudas y con cambio en H.
El pack llegará en septiembre de 2026 e incluirá también el trazado de Nordschleife en su configuración no-GP y no-24 horas, es decir, la variante larga tradicional del Infierno Verde sin las modificaciones del circuito de Gran Premio ni el trazado específico de la resistencia de 24 horas. Además, Rennsport ha confirmado mejoras de calidad de vida centradas en dos frentes muy sensibles para la comunidad: el comportamiento de los rivales controlados por IA en el modo un jugador y la respuesta del force feedback en volantes.
El detalle comercial no es menor: los propietarios de la Deluxe Edition recibirán el contenido sin coste adicional. Con el X-Bow GT2 y el M1 Procar ya confirmados, la incógnita se reduce al tercer coche, que Rennsport guarda para las semanas previas al lanzamiento. La elección del M1 Procar no es casual: es un coche con un peso histórico enorme y con una comunidad de simracers muy activa que lleva años pidiéndolo en plataformas modernas con modelos de neumático y de daño actualizados.
5. Telemetría, cambio en H y la vuelta al pilotaje analógico
La incorporación del M1 Procar a Rennsport plantea un reto técnico de primer orden: modelar un coche sin ABS, sin control de tracción, sin servodirección y con una caja manual de cinco relaciones con bloqueo de embrague en cada reducción. En simulación, eso se traduce en curvas de par que castigan el exceso de gas a la salida de curva, transferencias de carga muy visibles en la telemetría de suspensión y una degradación térmica de neumáticos que depende mucho más de la gestión del piloto que de la electrónica.
El reto del desarrollador está en la fidelidad del modelo de neumático a baja velocidad y en el modelado del diferencial, dos áreas donde los coches clásicos suelen delatar a los simuladores modernos. Un Procar mal calibrado se convierte en un coche nervioso e impredecible; uno bien trabajado se siente progresivo, con un eje delantero que muerde en la frenada y un trasero que avisa antes de soltarse.
Rennsport ha vinculado este lanzamiento precisamente a mejoras en el force feedback, lo que sugiere una revisión profunda de cómo el volante transmite el agarre disponible.
Para el simracer, la llegada de la Nordschleife sin configuración de GP multiplica la relevancia del coche. La vuelta larga del Infierno Verde es el banco de pruebas definitivo para un clásico de 470 CV: curvas de alta velocidad con cambios de rasante, frenadas a ciegas y tramos donde la precisión del tren delantero pesa más que la potencia. Ahí es donde un M1 Procar bien modelado se convierte en una herramienta de aprendizaje de trazada y de gestión de frenos, no solo en una pieza de museo digital.
El movimiento también responde a una tendencia clara del mercado: el simracing ha dejado de ser un nicho de GT3 y monoplazas modernos para abrazar el contenido histórico. Los coches analógicos, con cambio en H y sin ayudas, generan comunidades muy fieles, campeonatos de liga con reglamentos propios y un tipo de contenido en streaming que engancha al espectador porque cada error es visible y cada adelantamiento se gana a base de manos.
"Queremos que cada coche del DLC se sienta como lo que fue en la pista. El M1 Procar no perdona: sin ayudas, con cambio en H y una puesta a punto que castiga la agresividad, obliga al piloto de simulación a trabajar con telemetría de verdad."
Ficha técnica · 8 datos
- Motor
- 3.5L L6 atmosférico M88/1, 24 válvulas
- Potencia
- 470 CV a 9.000 rpm
- Torque
- 390 Nm a 7.000 rpm
- Caja de cambios
- Manual ZF de 5 velocidades
- Peso en orden de marcha
- 1.020 kg
- 0-100 km/h
- 4,3 s aprox.
- Velocidad punta
- 311 km/h
- Arquitectura
- Motor central longitudinal, tracción trasera
Análisis y conclusión
La Firma de AL CORTE: el M1 Procar, o cómo Rennsport apuesta por la memoria en vez de por el algoritmo
Rennsport podría haber llenado su DLC con tres GT3 más y nadie habría levantado la ceja. En su lugar, ha decidido emparejar un KTM X-Bow GT2 de última generación con un BMW M1 Procar de 1979 y una Nordschleife sin atajos. Es una declaración de intenciones: el estudio quiere que su plataforma sea recordada por cómo se siente un coche, no por cuántos modelos acumula en el garaje.
Hay riesgo en la jugada. Los clásicos sin ayudas exponen cualquier debilidad del modelo de neumático, del diferencial o del modelado del motor a bajas vueltas. Si el M1 Procar no transmite esa mezcla de progresividad y castigo que lo hizo legendario en la pista real, la comunidad lo dirá sin filtros y con telemetría en la mano.
La mención explícita a las mejoras de force feedback en el mismo anuncio invita a pensar que el equipo es consciente de que este coche vive o muere en las manos del jugador.
En el plano competitivo, el Procar tiene un valor enorme como herramienta de igualdad: es un coche idéntico para todos, sin diferencias de setup electrónico que enmascaren el talento. Eso lo convierte en un candidato natural para ligas y campeonatos monomarca dentro del ecosistema Rennsport, un formato que históricamente genera parrillas llenas y narrativas limpias. Si el estudio acierta con la física y con el matchmaking, puede construirse un nicho muy sólido alrededor de este coche.
Queda la incógnita del tercer modelo y la duda de si Nordschleife sin configuración de GP llegará con el nivel de detalle y de fidelidad de superficie que la comunidad exige hoy. Con el X-Bow GT2 y el M1 Procar ya sobre la mesa, el listón está alto. Rennsport ha elegido contar la historia del automovilismo en vez de repetir su presente, y esa decisión, en un mercado saturado de contenido homogéneo, es exactamente el tipo de apuesta que merece seguirse de cerca.
EN DESARROLLO
El DLC 'Kings of the Ring' está confirmado para septiembre de 2026 con tres coches y la Nordschleife no-GP, pero queda por desvelar el tercer modelo y, sobre todo, por comprobar si la física del M1 Procar está a la altura de su leyenda. La promesa de mejoras en force feedback y en la IA de rivales convierte este lanzamiento en una prueba de credibilidad técnica para Rennsport más que en un simple añadido de contenido.
Obsesionado con las milésimas de segundo en vuelta lanzada, el punto óptimo de frenada y el vértice de curva.



