Saltar al contenido
PORTADA/TECH & EV/el-freelander-regresa-el-original-de-land-rover-es-un-c-4176

El Freelander regresa: el original de Land Rover es un chollo de 2.000 £

El Freelander regresa. Mientras Land Rover prepara su vuelta eléctrica, el Freelander 2 usado es un chollo: robusto, capaz y desde 2.000 £.

•8 min de lectura
FS
POR:Federico Santoro
El Freelander regresa: el original de Land Rover es un chollo de 2.000 £
Tech & EVÚLTIMA HORA // EXCLUSIVO
Land Rover Freelander 2, un SUV familiar con capacidades todoterreno y un diseño robusto que marcó una época.
Resumen de la noticia
Las claves
🔋 AVANCE TECNOLÓGICO CLAVE

Land Rover revive el nombre Freelander con una nueva generación eléctrica, mientras el Freelander 2 de 2006-2014 se revaloriza como un SUV de segunda mano codiciado.

⚡ EFICIENCIA, AUTONOMÍA & POTENCIA

158 CV y 400 Nm en el TD4; 190 CV en el SD4; 230 CV en el 3.2 i6. Precios desde 2.000 £ para el original y hasta 10.000 £ para unidades de 2011.

🌱 IMPACTO EN LA INDUSTRIA

El regreso del Freelander eléctrico podría reavivar el interés por el modelo original, consolidando su estatus de clásico moderno y elevando los precios de las unidades mejor conservadas.

En esta noticia

1. El regreso del Freelander: un nombre con historia

Land Rover ha decidido revivir el nombre Freelander, esta vez con una propuesta eléctrica que promete redefinir el segmento de los SUV compactos premium. La noticia, adelantada por Autocar, supone un giro estratégico para la marca británica, que busca recuperar el espíritu aventurero y accesible que caracterizó a la saga original.

Sin embargo, mientras el futuro eléctrico se materializa, el mercado de segunda mano está experimentando un fenómeno inesperado: el Freelander 2, producido entre 2006 y 2014, se ha convertido en un auténtico chollo, con precios que parten de 2.000 £ para el Freelander 1 y alcanzan las 10.000 £ para las unidades más cuidadas del Freelander 2.

El nombre Freelander evoca recuerdos de un SUV que rompió moldes. Lanzado en 1997, el Freelander 1 fue pionero en tecnologías como el control de descenso de pendientes, demostrando que un vehículo familiar podía tener verdaderas capacidades todoterreno. Su éxito preparó el terreno para el Freelander 2, que llegó en 2006 con una carrocería más grande, espaciosa y mejor equipada.

Hoy, ese legado se mantiene vivo, y la expectativa por el nuevo modelo eléctrico está revalorizando indirectamente a sus antecesores.

"Una vida. Vívela."

Land RoverLema de la marca • Land Rover

2. Del Freelander 1 al Freelander 2: evolución y legado

El Freelander 1, producido entre 1997 y 2006, fue el primer SUV compacto de Land Rover y el primero con carrocería monocasco. Su llegada supuso una revolución: introdujo el control de descenso de pendientes (HDC), una tecnología que permitía mantener una velocidad constante en bajadas pronunciadas sin necesidad de usar los frenos. Este sistema, junto con su tracción total permanente, le otorgó una reputación de todoterreno capaz y accesible.

Aunque su fiabilidad no era perfecta, sentó las bases de lo que sería el Freelander 2.

El Freelander 2, presentado en 2006, supuso un salto cualitativo. Era más grande, más espacioso, mejor equipado y más potente. Su diseño, obra del equipo de Gerry McGovern, mantenía el ADN de Land Rover con líneas rectas y una postura robusta.

En el apartado mecánico, ofrecía dos opciones: un motor de gasolina de 3.2 litros y seis cilindros de origen Volvo, que rendía 230 CV pero con un consumo elevado, y un diésel de 2.2 litros de procedencia Peugeot, denominado TD4, que con 158 CV y un par motor de 295 lb-ft (400 Nm) a solo 2.000 rpm se convirtió en el favorito de la gama.

Con el restyling de 2010, el TD4 perdió 10 CV pero ganó aún más par (310 lb-ft, 420 Nm) y adoptó el sistema de arranque y parada como equipamiento estándar. Además, se añadió una versión más potente, el SD4, con 190 CV y cambio automático de seis velocidades Aisin, que ha demostrado ser muy fiable. También existió una variante de tracción delantera y bajo consumo, el eD4, con 148 CV y 47,2 mpg, aunque apenas encontró compradores.

Todos los demás Freelander contaban con tracción total inteligente mediante un acoplamiento Haldex, que enviaba potencia al eje trasero ante la primera señal de pérdida de agarre.

3. Análisis técnico: motores, tracción y dinámica

El Freelander 2 se ofrecía con dos familias de motores. La más popular era el diésel 2.2 de origen Peugeot, disponible en varias potencias. El TD4 inicial rendía 158 CV y 295 lb-ft (400 Nm) a 2.000 rpm, asociado a una caja manual de seis velocidades o, opcionalmente, a una automática Aisin de seis relaciones.

En 2010, el TD4 fue actualizado: perdió 10 CV (quedando en 148 CV) pero su par subió a 310 lb-ft (420 Nm) e incorporó el sistema start-stop de serie. Paralelamente, se lanzó el SD4, con 190 CV y el mismo par máximo, que solo se ofrecía con la transmisión automática Aisin, muy valorada por su suavidad y robustez.

La opción de gasolina era un motor de 3.2 litros y seis cilindros en línea de origen Volvo, que desarrollaba 230 CV y 317 Nm de par. Acoplado exclusivamente a una caja automática de seis velocidades, ofrecía prestaciones notables pero un consumo elevado, lo que lo convirtió en una rareza en el mercado. La variante eD4, por su parte, montaba el diésel 2.2 en versión de 148 CV con tracción delantera, pensada para reducir consumos (47,2 mpg), aunque su falta de tracción total limitó sus ventas.

La transmisión de la potencia a las ruedas se realizaba mediante un sistema de tracción total Haldex de cuarta generación en la mayoría de versiones. Este acoplamiento electromecánico enviaba par al eje trasero de forma progresiva, garantizando motricidad en superficies deslizantes sin penalizar en exceso el consumo. El sistema Terrain Response, presente desde 2009 en casi toda la gama, permitía al conductor seleccionar entre modos como 'Hierba/Nieve', 'Barro y surcos' o 'Arena', ajustando la respuesta del motor, la sensibilidad del acelerador y la intervención del control de tracción.

Esto otorgaba al Freelander 2 una capacidad off-road muy superior a la de sus rivales directos.

En carretera, el Freelander 2 se caracterizaba por un confort de marcha elevado y una buena insonorización, aunque su peso (en torno a 1.800 kg) y su centro de gravedad alto provocaban un balanceo notable en curvas rápidas. La dirección era precisa pero poco comunicativa, y los frenos, con discos ventilados delante y macizos detrás, cumplían sin alardes. En resumen, un SUV que priorizaba la versatilidad y el uso familiar sobre las emociones al volante, pero que cumplía con creces en cualquier terreno.

"Un aspecto robusto 'construido' que enfatiza su propósito práctico y lo ancla en la familia Land Rover."

Diseñador del Freelander 2Diseñador • Land Rover

4. El mercado de segunda mano: un chollo si se elige bien

El mercado de segunda mano del Freelander 2 ofrece oportunidades interesantes. Según los datos recopilados, un TD4 de 2011 con 60.000 millas (unos 96.000 km) en buen estado puede encontrarse por alrededor de 10.000 £ (unos 11.500 €). Las unidades más antiguas, especialmente las de la primera etapa (2006-2010), pueden adquirirse desde 4.000 £, y el Freelander 1 original, si se busca con paciencia, se puede encontrar desde 2.000 £.

Los expertos señalan que el modelo está empezando a ser considerado un futuro clásico, lo que está empujando los precios al alza para las versiones mejor equipadas y con historial de mantenimiento completo.

A la hora de comprar, es fundamental revisar el estado del sistema de tracción total Haldex, que requiere cambios de aceite periódicos. También hay que verificar el funcionamiento del start-stop en las unidades TD4 posteriores a 2010, ya que puede dar problemas si no se ha mantenido correctamente la batería. La caja automática Aisin del SD4 ha demostrado ser duradera, pero conviene comprobar que las transiciones sean suaves y que no haya tirones.

Los motores diésel 2.2 son robustos, pero es importante asegurarse de que se han realizado los cambios de correa de distribución (si aplica) y los mantenimientos según el plan del fabricante.

En cuanto a los interiores, el desgaste de los asientos y el funcionamiento del sistema de infoentretenimiento son puntos a revisar. Los recambios son relativamente asequibles en comparación con otras marcas premium, y existe una amplia comunidad de propietarios que facilita la resolución de dudas. Comparado con rivales como el BMW X3 E83 o el Audi Q5 8R, el Freelander 2 ofrece una capacidad off-road superior y un coste de adquisición menor, aunque pierde en refinamiento y calidad percibida.

Para quien busque un SUV familiar con verdadero espíritu aventurero, el Freelander 2 se presenta como una elección inteligente y con margen de revalorización.

5. Futuro eléctrico y el valor del original

El regreso del Freelander como vehículo eléctrico plantea un escenario apasionante. Land Rover, ahora bajo el paraguas de JLR, ha anunciado planes ambiciosos para electrificar su gama. Se espera que el nuevo Freelander se sitúe por debajo del Range Rover Evoque y compita en el segmento de los SUV compactos eléctricos premium.

Aunque no hay confirmación oficial sobre sus especificaciones, todo apunta a que utilizará la plataforma EMA, con baterías de alta densidad y potencias que podrían superar los 300 CV. Su llegada está prevista para mediados de la década, y su precio probablemente rondará los 45.000-50.000 £.

Este movimiento tiene una doble lectura. Por un lado, demuestra el compromiso de Land Rover con la movilidad sostenible y la necesidad de cumplir con las estrictas normativas de emisiones. Por otro, reaviva el interés por la historia de la marca y, en particular, por el Freelander original.

Los coleccionistas y aficionados ven en el Freelander 2 un vehículo que representa el canto de cisne de los SUV diésel robustos y asequibles. A medida que el nuevo modelo eléctrico llegue a los concesionarios, es probable que los precios del Freelander 2 experimenten un repunte, especialmente en versiones como el SD4 automático o el 3.2 i6, que son más escasas.

Además, el contexto regulatorio juega un papel clave. Las zonas de bajas emisiones en Europa están empujando a los conductores hacia vehículos eléctricos o híbridos, lo que podría reducir la demanda de diésel usados. Sin embargo, el Freelander 2 tiene un nicho de mercado: aquellos que necesitan un vehículo capaz de remolcar, circular por pistas y viajar con comodidad, sin depender de la infraestructura de recarga.

Para ellos, el Freelander 2 sigue siendo insuperable en su relación calidad-precio.

En definitiva, el regreso del Freelander es una noticia agridulce para los puristas. Por un lado, celebra la continuidad de un nombre querido. Por otro, marca el final de una era de motores de combustión sencillos y robustos.

El Freelander 2, con su combinación de practicidad, capacidad y precio, se erige como el heredero perfecto de ese legado, y su cotización actual lo convierte en una oportunidad que no pasará desapercibida por mucho tiempo.

Ficha técnica · 8 datos
Motor
2.2L diésel TD4/SD4; 3.2L gasolina i6
Potencia
158-190 CV (diésel); 230 CV (gasolina)
Torque
400-420 Nm (diésel); 317 Nm (gasolina)
Transmisión
Manual 6 vel. / Automática 6 vel. Aisin
Tracción
Delantera (eD4) o total Haldex
Aceleración 0-100 km/h
9,5 s (aprox.)
Velocidad máxima
190 km/h (aprox.)
Peso
1.800 kg (aprox.)
Análisis y conclusión

La Firma de AL CORTE: Freelander, el regreso que revaloriza al original

La decisión de Land Rover de revivir el nombre Freelander es una jugada maestra de marketing y estrategia de producto. Mientras la marca se adentra en la era eléctrica, recupera un icono que democratizó el lujo todoterreno en los años 90 y 2000. Pero hay un detalle que no escapa a los analistas: el Freelander 2, su antecesor directo, está experimentando un renacimiento en el mercado de segunda mano.

Sus precios contenidos, su robustez mecánica y su capacidad off-road lo convierten en un objeto de deseo para quienes buscan un SUV auténtico sin pagar sobreprecios. La ironía es que el nuevo Freelander eléctrico, con toda su tecnología, podría no igualar la versatilidad y la simplicidad del original. Mientras las marcas corren hacia la electrificación, los clásicos modernos como el Freelander 2 ganan valor.

No es solo una cuestión de nostalgia; es una reacción del mercado ante la pérdida de autenticidad. En AL CORTE recomendamos seguir de cerca la evolución de los precios: el Freelander 2 es, hoy, uno de los mejores chollos del panorama SUV, y su estatus de futuro clásico está cada vez más cerca.

EN DESARROLLO

El Freelander está de vuelta, pero mientras el futuro eléctrico se define, el Freelander 2 se consolida como un clásico moderno asequible. Un SUV robusto, capaz y con un mantenimiento razonable, aunque con interiores que no igualan a los premium alemanes. Una oportunidad de compra inteligente que combina practicidad, aventura y potencial de revalorización.

FS
Federico SantoroSIMRACING PRO
Director de Simracing & Telemetría Virtual•Buenos Aires, Argentina

Simracer competitivo y probador de servomotores Direct Drive, pedales de celda de carga y físicas láser.

REPORTE PERIODÍSTICO TRADUCIDO Y ELABORADO A PARTIR DE AUTOCAR UK (ELECTRIC CARS & HYBRID POWERTRAINS).
VER FUENTE ORIGINAL

REPORTES RELACIONADOS

MÁS COBERTURAS