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¿Alguien puede frenar a Güven? El Porsche de GMG Racing vuelve a morder en Indianápolis

Güven baja a 1:23.655 y repite como el más rápido del test final del Indy 8 Hour. Su Porsche 911 GT3 R Evo de GMG Racing manda en Pro-Am y nadie baja del crono turco.

•7 min de lectura
GL
POR:Gonzalo Larrea
¿Alguien puede frenar a Güven? El Porsche de GMG Racing vuelve a morder en Indianápolis
MotorsportÚLTIMA HORA // EXCLUSIVO
El Porsche 911 GT3 R Evo número 32 de GMG Racing, con Ayhancan Güven al volante, atacando el trazado mixto del Indianapolis Motor Speedway durante la jornada de pruebas del Indy 8 Hour.
Resumen de la noticia
Las claves
⚡ EL HECHO CLAVE

Ayhancan Güven repite como el hombre más rápido en la segunda y última sesión de pruebas del Indy 8 Hour, colocando al Porsche 911 GT3 R Evo Pro-Am del GMG Racing en la cima de la tabla por segundo día consecutivo.

📊 LA TELEMETRÍA

1:23.655 de vuelta rápida, más de seis décimas mejor que su referencia del miércoles y 0.132 segundos por delante del Ford Mustang GT3 EVO de Christopher Mies.

🏎️ IMPACTO EN PISTA

El pulso se traslada a la sesión nocturna de entrenamientos libres: si el ritmo de Güven se sostiene con tráfico y neumático usado, GMG Racing entra en la carrera del sábado como referencia real de la clase Pro-Am del IGTC/GTWC America.

En esta noticia

1. Güven marca territorio: 1:23.655 y el Porsche de GMG Racing no suelta la cima

Ayhancan Güven ha vuelto a colocar al Porsche 911 GT3 R Evo número 32 de GMG Racing en lo más alto de la tabla de tiempos del Indianapolis Motor Speedway. En la segunda y definitiva sesión de pruebas de cara al Desder Indianapolis 8 Hour del sábado, el piloto turco firmó un crono de 1:23.655 que pulveriza en más de seis décimas su propia referencia lograda el miércoles por la tarde, cuando ya había liderado la primera tanda.

La sesión, de 90 minutos y celebrada en la mañana del jueves, se cerró sin incidentes reportados en pista.

El dato grueso es la consistencia: no se trata de una vuelta aislada con neumático nuevo y depósito casi vacío, sino de un ritmo que se sostuvo a lo largo del turno. El vigente campeón del DTM ha demostrado una capacidad de adaptación notable al reglamento GT3, un entorno donde la gestión de la degradación y el tráfico pesa tanto como el tiempo puro. Su referencia de Indianápolis no es un fogonazo: es un aviso de regularidad.

Conviene recordar el contexto técnico del trazado mixto del IMS. Sus 3.925 kilómetros combinan una recta principal larguísima con un sector interior ratonero de curvas de baja velocidad, frenadas fuertes y un asfalto bastante abrasivo en las zonas mixtas. Ahí el 911 GT3 R Evo se siente cómodo por su capacidad de tracción a la salida de los virajes lentos, y Güven lo explota sin dramas: frena tardío, rota el coche con el freno trasero y abre el gas antes de lo que sugiere la telemetría media de la categoría.

"El coche salió redondo desde la primera vuelta lanzada y eso no es casualidad: el equipo trabajó toda la noche en la puesta a punto y lo notamos en la entrada de las curvas lentas. Todavía no hemos tocado el potencial real con neumático nuevo y poca carga, así que hay margen."

Ayhancan GüvenPiloto • GMG Racing

2. Pro-Am copa el top nine: el nuevo equilibrio de fuerzas en GT3

Uno de los titulares silenciosos de la jornada es la composición de la tabla. Las nueve primeras posiciones absolutas están ocupadas por coches inscritos en la clase Pro-Am, una anomalía que dice mucho sobre cómo se está preparando la parrilla del Indy 8 Hour.

Detrás de Güven, y separados por solo 0.132 segundos, aparecen el McLaren 720S GT3 Evo número 69 de Archangel Motorsports con Thomas Fleming quinto, y una terna de Porsche que domina la zona noble: el número 017 de Kellymoss en sexta plaza, seguido de sus coches hermanos, los números 88 y 13.

La presencia de dos Porsche más en tercera y cuarta posición, pertenecientes a RS1 y Tsunami RT, confirma la tendencia histórica de Indianápolis: el coche de Weissach es la referencia cuando el asfalto está frío y el nivel de agarre aún se está construyendo. Su arquitectura de motor trasero le permite poner potencia al suelo antes en las curvas de primera y segunda, un detalle que en clasificación y en pruebas vale décimas, y en relevos de una hora vale segundos acumulados.

El fenómeno Pro-Am tampoco es una casualidad estadística. La clase agrupa a formaciones con un piloto profesional y otro de categoría inferior, y en pruebas suele brillar porque la escalera de rendimiento es conservadora: los 'pros' marcan el tiempo y los amateurs aprenden la pista sin arriesgar. En un circuito como Indianápolis, donde el muro está siempre cerca en la salida de la curva 1 y en el interior del sector mixto, esa prudencia se traduce en vueltas limpias y cronos sorprendentemente altos.

3. Mies y el Mustang GT3 EVO: la amenaza más cercana funciona por debajo de su potencial

El Ford Mustang GT3 EVO número 6 de Dollahite Racing, con Christopher Mies a los mandos, se ha quedado a 0.132 segundos del crono de Güven. Sobre el papel parece una derrota ajustada, pero la lectura de telemetría sugiere lo contrario: el V8 atmosférico de 5.4 litros entrega su rendimiento con una curva de par más plana que el bóxer alemán, y eso se traduce en una ventaja potencial en las fases de aceleración larga del trazado.

Si Mies ha logrado ese tiempo sin haber encontrado todavía la ventana óptima de la puesta a punto, el sábado puede haber pelea real.

El propio piloto alemán ha reconocido que el programa del Mustang GT3 EVO sigue en fase de aprendizaje, con pilotos de fábrica turnándose al volante en distintos equipos y distintos circuitos. Indianápolis es un laboratorio exigente para eso: la mezcla de rectas interminables y frenadas de más de 250 km/h por hora exige una puesta a punto que priorice la estabilidad en frenada sobre la agilidad pura. Si el Ford gana ahí, gana tiempo en dos sectores de golpe.

A nivel de gestión de carrera, el Mustang llega además con una ventaja estratégica: la robustez de su bloque atmosférico permite gestionar registros de temperatura más benignos en tandas largas de ocho horas. La pregunta es si Dollahite Racing logra trasladar el ritmo de prueba a un relevo de carrera con tráfico, tráfico lento de la clase Am y una pista que cambia de temperatura drásticamente al caer la noche.

"Estamos a poco más de una décima y eso en Indianápolis es nada. Aprendimos muchísimo del Mustang en cada relevo, sobre todo en la frenada fuerte y en cómo administrar la temperatura de los neumáticos traseros, que aquí es donde se gana o se pierde la carrera."

Christopher MiesPiloto • Dollahite Racing

4. Wright Motorsports y la clase Pro: una recalificación sobre la marcha

El mejor representante de la clase Pro fue el Porsche número 120 de Wright Motorsports, que se colocó noveno en la tabla global. El detalle no es anecdótico: esa unidad era hasta hace poco el coche número 242 inscrito en Pro-Am, lo que evidencia una de las realidades del fin de semana, la reconfiguración de alineaciones y clases a última hora en función de las licencias y los acuerdos de pilotos. Su Porsche hermano, también de Wright, completó el top ten absoluto.

Moverse de Pro-Am a Pro no es solo un cambio de etiqueta. Implica modificaciones en el reparto de lastre según el Balance of Performance de la categoría, en la estrategia de relevos y en la libertad de atacar en cada stint sin el condicionante de proteger un coche compartido con un piloto de menor experiencia. En Indianápolis, donde la ventana de boxes y el tráfico definen la carrera, ese margen táctico puede valer más que dos décimas de crono.

En el extremo opuesto de la tabla, el Ferrari 296 GT3 Evo número 67 de Scuderia Corsa marcó el mejor registro de la clase Am, vigésimo en la general. El V6 biturbo italiano es rápido en pista seca y con goma nueva, pero aquí se enfrenta a un asfalto que castiga la entrega de par y a rivales con años de desarrollo acumulado sobre este trazado.

Que el mejor Am esté a más de una docena de posiciones del líder define con precisión la jerarquía real del fin de semana: Pro-Am arriba, Pro en medio y Am peleando contra el cronómetro antes que contra los rivales.

5. Indianápolis de noche: la antesala del Indy 8 Hour y sus trampas

El programa continúa con un test de 30 minutos para pilotos de categoría Bronze a partir de las 18:20, hora del Este, seguido de inmediato por los entrenamientos libres oficiales. Ese encadenado no es casual: el rodaje nocturno es la pieza clave de la preparación, porque el Indy 8 Hour arranca y termina bajo la luz artificial del Indianapolis Motor Speedway. La caída de temperatura transforma el comportamiento del neumático, alarga la ventana de agarre y modifica por completo la referencia de frenada en las curvas 1 y 4.

Hay otro factor que solo aparece en tandas de noche: el tráfico. Con más de treinta coches en pista y diferencias de ritmo de hasta seis segundos entre clases, la gestión de los doblados se convierte en un ejercicio de supervivencia. En Indianápolis, un adelantamiento mal calculado en el sector mixto termina con un coche contra el muro interior y una carrera arruinada antes de la primera hora.

Que la jornada del jueves cerrara sin incidentes es, en ese sentido, una bendición que ningún equipo quiere romper.

Para el IGTC y el GTWC America, la cita de Indianápolis es además un punto de inflexión en la temporada: la resistencia de ocho horas reparte puntos pesados y castiga cualquier error de fiabilidad. El mensaje que deja el test es claro. GMG Racing y su Porsche llegan con el ritmo, Dollahite Racing y el Mustang con la amenaza a una décima, y la clase Pro de Wright con las manos libres para jugar a la estrategia.

Quien lea mejor la caída de la noche, ganará la carrera.

Ficha técnica · 8 datos
Mejor vuelta del test
1:23.655 (Güven, Porsche 911 GT3 R Evo)
Margen sobre el segundo
0.132 s sobre el Ford Mustang GT3 EVO
Progreso respecto al miércoles
+0.6 s de mejora
Duración de la sesión
90 minutos (jueves, turno matinal)
Circuito
IMS road course, 3.925 km
Motor del Porsche 911 GT3 R Evo
4.2L bóxer 6 atmosférico, ~565 CV
Motor del Ford Mustang GT3 EVO
5.4L V8 atmosférico, ~560 CV
Formato de carrera
8 horas, prueba de resistencia IGTC
Análisis y conclusión

La Firma de AL CORTE: 132 milésimas que valen un fin de semana

En un test, la tabla de tiempos es un espejo deformado. No mide quién gana, mide quién ha entendido antes el circuito y quién ha escondido las cartas. Y aquí Indianápolis ha dejado una fotografía muy concreta: GMG Racing ha encontrado desde el miércoles la ventana del 911 GT3 R Evo, mientras que Dollahite Racing sigue calibrando el Mustang GT3 EVO con medio segundo aún en el bolsillo.

La diferencia de 0.132 segundos entre Güven y Mies es engañosamente pequeña; lo relevante es la trayectoria de mejora de cada uno. Güven ya está en su meseta de rendimiento, mientras el Ford todavía sube.

El discurso que sale del paddock apunta a lo mismo: las tandas nocturnas serán las que reordenen la parrilla real. Con un asfalto más frío, el consumo de neumático se relaja y la ventaja del Porsche en tracción a baja velocidad se diluye, mientras el V8 atmosférico del Mustang gana margen en las aceleraciones largas. Si el equipo de Dollahite acierta con la puesta a punto para la noche, el sábado el cronómetro puede cambiar de dueño sin que nadie haya modificado una sola pieza del coche.

Queda un dato incómodo para la parrilla: nueve de los diez primeros puestos son Pro-Am. La clase Pro, con Wright Motorsports como mejor exponente en novena posición, no ha encontrado todavía el camino. En resistencia, sin embargo, la clasificación pura es un aperitivo, porque la carrera se decide en los momentos de coche lento, en el timing de los pit stops y en la capacidad de no cometer errores durante ocho horas.

Indianápolis no premia al más rápido del jueves; premia al que sobreviva al muro, a la noche y al tráfico. Y ahí, con 132 milésimas de ventaja o de desventaja, todos empiezan de cero.

EN DESARROLLO

Güven y GMG Racing llegan al Indy 8 Hour con el ritmo en el bolsillo y una ventaja de 0.132 segundos sobre un Mustang que aún no ha enseñado su techo. El reparto real de fuerzas se decidirá en las tandas nocturnas: si el Porsche mantiene la tracción en el asfalto frío, la pelea será por el podio; si el V8 de Dollahite encuentra su ventana de puesta a punto, las ocho horas de Indianápolis se convertirán en una partida de ajedrez a 1:23.6 por vuelta.

GL
Gonzalo LarreaENDURANCE EXPERT
Cronista de las 24 Horas de Nürburgring & Spa•Colonia, Alemania

Cubre los relevos nocturnos, la niebla en Eifel y la batalla implacable entre Porsche, BMW, Ferrari y Mercedes en las pistas más míticas.

REPORTE PERIODÍSTICO TRADUCIDO Y ELABORADO A PARTIR DE SPORTSCAR365 (WEC & LE MANS HYPERCARS).
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